Recibir una carta de Hacienda sigue siendo uno de los mayores miedos entre los contribuyentes a día de hoy. Y justo ahora, con la campaña de la declaración de la Renta 2026 a punto de comenzar, son muchos los que buscan informarse al detalle de cómo declarar sus tributos para no cometer ningún fallo que ‘levante la liebre’ y pueda provocar la llegada de una de estas cartas. Todo el mundo cree que si la Agencia Tributaria llama a tu puerta, algo grave ocurre. Sin embargo, no siempre es así.
José María Medina (Chema), inspector de Hacienda en la Dirección General de Tributos, ha desmontado algunos mitos en una entrevista para el canal de YouTube Venice Club, donde explica con detenimiento el funcionamiento interno de la Agencia Tributaria. Desde cómo se seleccionan los contribuyentes hasta qué errores son más habituales, su mensaje es claro: “muchas veces los requerimientos acaban en nada”.
El inspector insiste en que lo primero es mantener la calma. “Hay muchos casos en los que Hacienda simplemente no entiende una situación y pide que se aclare. Lo explicas y el procedimiento se cae”, asegura. Eso sí, advierte de algo clave: siempre hay que contestar.
Esto es lo que pasa cuando Hacienda detecta irregularidades
Uno de los puntos que más interés genera entre los ciudadanos es saber cómo decide Hacienda a quién investigar. Aunque no entra en casos concretos, Medina deja una idea clara: el sistema se basa en detectar discrepancias y riesgos.
En este sentido, lanza una advertencia directa que resume bien el funcionamiento: “cuando uno va pensando ‘¿esto me van a pillar o no me van a pillar?’, ya sabe que lo está haciendo mal”.
Es decir, más que una “persecución aleatoria”, Hacienda actúa cuando existen señales que no encajan: incoherencias en declaraciones, datos cruzados o situaciones que requieren aclaración.
Aun así, insiste en que no todo deriva en sanción ni en inspección. “Muchas veces ni siquiera se inicia un procedimiento”, explica, subrayando que el objetivo principal es comprobar y, en su caso, regularizar.
Qué hacer si recibes un requerimiento de Hacienda
Ante la llegada de una notificación, el inspector recomienda tres pasos básicos:
- Mantener la calma
- Leer bien el contenido
- Contestar siempre dentro de plazo
“Lo más importante es atender el requerimiento”, recalca. Incluso en situaciones en las que no se dispone de la información solicitada, es fundamental responder.
Además, recuerda que existe la posibilidad de pedir una ampliación del plazo si se solicita dentro de los primeros días. “Pero lo clave es no ignorarlo”, añade.
También aclara que muchos requerimientos ni siquiera van dirigidos directamente al contribuyente, sino que pueden estar relacionados con terceros, como embargos o información cruzada.
El gran mito de los incentivos a los inspectores
Uno de los temas más polémicos es la creencia de que los inspectores tienen incentivos por abrir inspecciones o imponer sanciones. Medina lo desmiente tajantemente.
“Se ha llegado a decir que hay comisiones por lo que se liquida, pero eso no existe”, afirma. Según explica, la parte variable del salario vinculada a liquidaciones es “ínfima”, en torno al 1% anual.
En realidad, lo que más se valora es la calidad técnica del trabajo. “Tiene más peso hacer bien un procedimiento que la cantidad que se liquide”, señala.
Con ello, intenta desmontar la idea de que Hacienda actúa con ánimo recaudatorio indiscriminado: “un inspector no tiene un incentivo real para liquidar deudas que no sean conformes a derecho”.
Errores comunes que pueden ponerte en el radar de Hacienda
Desde su experiencia, Medina identifica varios fallos habituales entre autónomos y empresas que pueden generar problemas con Hacienda. Uno de los principales es la deducción incorrecta de gastos, especialmente los que se refieren a dietas o comidas que no siempre se sabe conseguridad si están asociados al trabajo que desempeña el autónomo o su empresa.
“Hay dificultades con comidas, dietas o gasolina, porque es complicado demostrar si están vinculadas a la actividad”, explica.
También destaca la importancia de justificar siempre la relación entre el gasto y los ingresos. Sin esa conexión, el gasto puede ser rechazado.
Otro error frecuente es confiar en gestorías que solo realizan trámites básicos sin asesoramiento real. “Muchas se limitan a presentar modelos, pero no son proactivas ni optimizan la situación fiscal”, advierte.
Por eso, recomienda invertir en un buen asesoramiento cuando se trate de decisiones importantes: “puede parecer un gasto, pero te da seguridad jurídica y evita problemas futuros”.
¿Por qué muchas personas prefieren no recurrir?
El inspector también aborda una realidad que preocupa a muchos contribuyentes: la sensación de que “Hacienda siempre gana”.
Aunque reconoce que más del 50% de los recursos pueden prosperar, matiza que muchas veces se trata de estimaciones parciales. Es decir, el contribuyente gana solo una parte del caso.
Además, explica que muchas personas deciden no recurrir por motivos prácticos: el tiempo, el coste y la complejidad del proceso. “A veces no compensa meterse en un litigio por cantidades pequeñas”, admite.
Un sistema complejo que genera inseguridad
Más allá de los procedimientos, Medina reconoce un problema estructural: la complejidad del sistema tributario.
“La norma es muy difícil de comprender y hay mucha dispersión normativa”, señala.
Esto provoca que muchos contribuyentes, incluso actuando de buena fe, cometan errores.
Por eso insiste en la prevención: “mejor prevenir que curar”. Y vuelve a su consejo principal: asesorarse antes de tomar decisiones fiscales importantes.
El mensaje final de Hacienda: cumplir bien, no castigar
Frente a la imagen de una Agencia Tributaria “tiburona”, el inspector lanza un mensaje distinto: el objetivo no es sancionar, sino facilitar el cumplimiento.
“Lo que se quiere es que el contribuyente conozca las normas y las cumpla bien”, afirma.
Eso sí, también deja claro que existen defraudadores y que el sistema está preparado para detectarlos. Pero, en su opinión, la mayoría de los ciudadanos simplemente necesitan más información y menos miedo.
En definitiva, entender cómo funciona Hacienda no solo reduce riesgos, sino que permite tomar mejores decisiones. Porque, como resume Medina, el problema no es que te elijan, sino no saber por qué.