Pepita (80 años) obligada a compartir piso con otros jubilados: “Te piden 500 euros por una habitación y yo que tengo una pensión de viudedad, ya me dirás qué me queda para comer”

Gracias a una ONG, no se quedó en la calle y ha tenido “una nueva vida” compartiendo piso con otros tres pensionistas.

Pepita, de 80 años, o |'laSexta'
Fecha de actualización:

El alto precio de la vivienda en España, tanto en la compra como en el alquiler, no solo afecta a los jóvenes, sino que es un problema que atraviesa todas las edades. De hecho, está provocando que personas de edad avanzada se vean obligadas a tomar una decisión impensable hace apenas unos años: compartir piso porque su pensión no les permite afrontar en solitario el coste de una vivienda.

Fue el caso de Pepita y Vicente, de 80 y 63 años respectivamente, quienes comparten piso juntos en Valencia con otras dos personas más gracias a la ONG ‘Hogares comunes’. “Hay cuatro habitaciones y los cuatro estamos en la misma situación, no tenemos suficiente economía para acceder a un alquiler”, explica ella, en una entrevista para ‘laSexta’.

En esta, reflejó el drama que cada vez están sufriendo más personas, y es ver cómo los ingresos ya no es que no den para comprar una vivienda, sino tampoco para alquilar: “Hay veces que te piden por una habitación 500 euros y yo que tengo una pensión de viudedad, ya me dirás qué me queda para comer”, denunciaba Pepita, apostillando que “o comes, o pagas”, e informando que su pensión ronda los 800 euros.

En su caso, cuenta que se encontraba de alquiler y decidieron subírselo, alegando la propietaria del piso que no podía hacer otra cosa: “Empezaron a subir y a subir hasta que ya no pude pagar. La señora del piso me dijo que no me lo podía dejar más barato”. Una situación que le generó impotencia e incomprensión, defendiendo que no entendía por qué “le tiraba a la calle” cuando era una inquilina que pagaba “religiosamente” su alquiler. La propietaria no lo tuvo en cuenta y acabó desahuciándola.

“Salir y ver que no es tu casa y no estás tú solo, te sientes un poco raro"

Vicente, por su parte, cuenta que “tiraron” el piso en el que vivía y, con su pensión, no podía pagar una vivienda nueva o incluso una habitación. Así, al igual que Pepita, se vio obligado a compartir piso: “Acudí a la Asistencia Social y me pusieron en contacto con la ONG”. Vicente también relata esos primeros momentos cuando entró en el piso compartido: “Salir de tu habitación y ver que no es tu casa y no estás tú solo, te sientes un poco raro”, narró a la citada cadena, si bien pronto se acostumbró y se sintió bien con sus compañeros.

De hecho, la convivencia les está dejando aspectos positivos: “Te sientes acompañado para cualquier cosa que quieras hacer”, afirma Vicente, quien se ha compenetrado a la perfección con Pepita y la organización de la casa. Esta también asegura que se siente “arropada” y acompañada frente a los problemas que puedan surgir.

Incluso, indica que ahora no se ve viviendo sola, como antes: “Si yo me voy a un sitio sola, ¿qué podría ser de mí? Con tanta edad, y si hago una cosa y me caigo, o me mareo, que me ha pasado… Él me tuvo que levantar del suelo”.

Así, a pesar de lo que les ha tocado vivir, se sienten agradecidos de haber podido ser acogidos por la iniciativa de la ONG, destacando Pepita “la solidaridad de la persona que da este piso” y el trabajo de ‘Hogares comunes’, afirmando que “nos están proporcionando una vida, una nueva vida”, y avisando que, sin ellos, “estaríamos en la calle”.

Otras noticias interesantes

Lo más leído

Últimas noticias