Uno de los miedos al llegar a la edad de jubilación teniendo pocos años cotizados, una carrera laboral inestable o con periodos en blanco es saber cuál será la cuantía de pensión que cobraré. Para evitar que esto hunda la pensión, la Seguridad Social utiliza un mecanismo conocido como integración de lagunas, que funciona en la práctica como una “cotización ficticia”, es decir, que el sistema rellena esos meses en los que no se trabajó como si se hubiera cotizado, protegiendo así la cuantía de la pensión de jubilación. A esto hay que sumar el cambio regulado en el Real Decreto-ley 2/2023, en el que a partir de 2026 permitirá elegir el método de cálculo más beneficioso para el trabajador.
Antes de nada hay que entender y comprender un matiz, que es, que estas cotizaciones “ficticias” sirven para calcular cuánto va a cobrar, pero no para cumplir los requisitos para acceder a la pensión, tal y como explica el 209.1.b) de la Ley General de la Seguridad Social (que se puede consultar en este BOE). Es decir, si tienes 13 años cotizados, este sistema no le “regalará” los dos que le faltan para llegar al mínimo de 15 años exigido para acceder a la pensión contributiva. Su misión es exclusivamente financiera: actuar sobre la base reguladora para que el cheque mensual no se desplome por haber tenido meses sin empleo dentro del periodo de cálculo.
Cómo funcionan estas “cotizaciones ficticias”
Para calcular su pensión, la Seguridad Social mira sus bases de cotización de los últimos años (actualmente 25 años). Si en ese periodo aparecen meses en los que no cotizó, el sistema no pone un “cero”, lo cual sería desastroso para la media, sino que aplica la integración de lagunas regulada en el artículo 209.1 de la Ley General de la Seguridad Social. El sistema rellena esos vacíos de la siguiente manera:
- Las primeras 48 mensualidades sin cotización se computan con el 100% de la base mínima vigente en ese momento.
- A partir del mes 49, los siguientes meses vacíos se rellenan con el 50% de dicha base mínima.
Además, con la reforma de 2023, se ha mejorado este escudo para las mujeres trabajadoras con el fin de reducir la brecha de género. Para ellas, los vacíos desde el mes 49 al 60 se integran también con el 100% de la base mínima (en vez del 50%), y del mes 61 al 84 con el 80% de la base mínima.
Ahora, con la entrada en vigor del Real Decreto-ley 2/2023, se introdujo un nuevo método de cálculo dual. Así, desde 2026 y hasta 2040, se desplegará un periodo transitorio donde la Seguridad Social calculará su pensión de dos formas y le aplicará de oficio la más favorable:
- Mantener el cálculo con los últimos 25 años.
- Utilizar los últimos 29 años, pero con la ventaja de descartar de oficio los dos peores años (24 meses). Como la medida es progresiva, en 2026 será la suma de las 302 mejores bases de cotización dentro de un periodo de 304 meses (25 años y 4 meses), descartando las 2 peores. En este caso, la suma se divide entre 352,33.
Esto significa que, si tuvimos un paro en el que no pudimos cotizar justo antes de jubilarnos, el sistema podrá eliminar esos meses de cotización nula o muy baja de la ecuación, haciendo que la media suba automáticamente.
Lamentablemente, no todos los trabajadores disfrutan de estas “cotizaciones ficticias” y no podrán acceder los trabajadores autónomos (RETA). Históricamente, si un autónomo tenía un mes sin pagar cuota, ese mes contaba como cero. Aunque la reforma ha introducido mejoras, modificando el artículo 322 de la ley para cubrir con la base mínima las lagunas de los seis meses siguientes a un cese de actividad justificado, no existe una integración automática y universal de lagunas como en el Régimen General.
Tampoco se aplica este beneficio a las empleadas del hogar más allá de periodos específicos, ni a los trabajadores del Sistema Especial Agrario, donde solo cuentan los periodos realmente trabajados.
Un ejemplo práctico
Imaginemos a Laura, que ha trabajado 20 años, pero tiene “agujeros” de cotización intercalados. Al jubilarse, la Seguridad Social revisará sus últimos 25 años. Si encuentra 12 meses sin empleo en ese periodo, no los contabilizará como 0 euros. Gracias a la integración de lagunas, los rellenará asignándoles el valor de la base mínima de cotización de esos años. Si Laura se jubila a partir de 2027 y esos vacíos son muy recientes, el sistema podrá usar el nuevo método dual: ampliará la lupa a sus últimos 29 años, pero borrará del mapa los 24 peores meses, eliminando probablemente esos periodos de vacío para que su pensión inicial sea lo más alta posible.