La ministra de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, Elma Saiz, ha anunciado este martes, durante la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros, la aprobación del desarrollo reglamentario que permitirá actualizar las pensiones en 2026 conforme a la inflación, con una subida general del 2,7% y aumentos superiores para las prestaciones mínimas y no contributivas. Se trata, según ha recordado, de la aplicación de una medida ya avalada por el Congreso.
En su intervención, Saiz ha querido destacar que se trata de una medida que protege a los pensionistas en un contexto internacional incierto. “Ante la incertidumbre que generan las consecuencias del conflicto en Oriente Medio, nos sirve para poner en valor que pase lo que pase, nuestros pensionistas van a mantener el poder adquisitivo”, ha afirmado, en referencia a las tensiones derivadas del conflicto en Oriente Medio.
La ministra ha recordado que “fue esta misma medida la que permitió también en 2023 que no se vieran perjudicados por una crisis inflacionista tras la invasión de Ucrania”. Entonces, evitó que los pensionistas perdieran poder adquisitivo. Saiz ha insistido en que el Gobierno adopta medidas “que nos preparan más y mejor ante cualquier escenario”, en una coyuntura marcada por la volatilidad económica y las dudas sobre la evolución de los precios.
La revalorización de las pensiones con el IPC se ha consolidado como uno de los ejes de la política social del Gobierno. Sin embargo, el debate sobre su sostenibilidad sigue abierto, especialmente por el impacto que puede tener en las cuentas públicas en los próximos años. De momento, el Ejecutivo insiste en que las reformas recientes permiten sostener el sistema sin recortes.
Las pensiones suben entre un 2,7% y un 11,4% según el tipo de prestación
Con efectos retroactivos desde el 1 de enero, las pensiones contributivas y de clases pasivas se incrementan este año un 2,7%, mientras que las pensiones mínimas registran una subida superior al 7%. El aumento es mayor en los casos de mayor vulnerabilidad en los que las pensiones con cónyuge a cargo y las de viudedad con cargas familiares, así como las no contributivas y el Ingreso Mínimo Vital (IMV), se revalorizan un 11,4%.
La actualización del 2,7% beneficia a cerca de 9,4 millones de personas que perciben más de 10,4 millones de pensiones contributivas, además de a unos 734.000 perceptores del Régimen de Clases Pasivas del Estado. Según las estimaciones del Ministerio de Inclusión, este incremento se traduce en unos 570 euros adicionales al año para una pensión media de jubilación y en torno a 500 euros más anuales para la pensión media del sistema.
En cuanto a las cuantías, las pensiones mínimas continúan mejorando ya que la de jubilación para mayores de 65 años en hogares unipersonales alcanza los 13.106,80 euros anuales, mientras que en los casos con cónyuge a cargo asciende a 17.592,40 euros. El decreto también fija una pensión máxima de 3.359,60 euros mensuales y eleva la base máxima de cotización a 5.101,2 euros al mes.