Al llegar a la edad de jubilación y cumplir con los requisitos para acceder a la pensión, es normal pensar que la empresa nos dará de baja y empezaremos automáticamente a cobrar la pensión, pero no es así, siendo este un error que nos puede costar el dinero. Ni la Seguridad Social ni la Agencia Tributaria solicitarán y activarán nuestra jubilación aunque tengan los datos, pues es una acción que debe hacer el futuro pensionista.
Alfonso Muñoz Cuenca, funcionario de la Seguridad Social dedicado al tema de las prestaciones y pensiones, explica este asunto donde incide en la primera pregunta “¿La pensión hay que pedirla o me la dan automáticamente?”.
La respuesta es clara y es “sí, la jubilación debes pedirla. En todos los casos”. Alfonso explica que, para que se reconozca el derecho, no basta con cumplir los requisitos biológicos o laborales. No es suficiente con haber alcanzado la edad legal, ni tener los años de cotización exigidos, ni siquiera basta con que la empresa haya tramitado la baja laboral. “Además de todo eso, el trabajador debe solicitar su pensión”, relata.
Tenemos tres meses para solicitarla y no perder dinero
Es importante solicitarla a tiempo, pues existen unos efectos económicos, así como la retroactividad. Según explica el funcionario, los artículos 282 y 53 de la Ley General de la Seguridad Social establece que el cobro de la pensión empiece exactamente el día siguiente al cese en el trabajo (sin perder ni un día de sueldo); “la solicitud debes realizarla dentro de los 3 meses anteriores o posteriores al cese laboral”.
Ahora ¿qué ocurre si nos descuidamos y se nos pasa ese trimestre de gracia? Pues que el sistema penaliza, ya que “si la solicitud la realizas transcurrido más de 3 meses, los efectos económicos tendrán una retroactividad máxima de 3 meses desde tu solicitud”, explica Muñoz.
Para entenderlo mejor pone un ejemplo en el que “si la empresa te da de baja el 1 de febrero y tú, por desconocimiento, solicitas la pensión el 5 de mayo (más de tres meses después), la Seguridad Social no te pagará desde febrero. Te reconocerá la pensión con una retroactividad máxima de 3 meses, es decir, a partir del 6 de febrero”.
En este ejemplo, el trabajador habría perdido esos primeros días de prestación para siempre por no presentar el papel a tiempo.
Cómo se solicita la pensión de jubilación y aspectos a tener en cuenta
Alfonso explica que la pensión de jubilación se puede solicitar de forma presencial en las oficinas de la Seguridad Social y por internet, de forma telemática.
Para la vía presencial es imprescindible obtener cita previa y aportar la documentación (DNI, datos bancarios, libro de familia si corresponde, etc.). Para la vía telemática, se realiza a través de la Sede Electrónica de la Seguridad Social con certificado digital o Cl@ve.
Aquí es donde el funcionario, basándose en su experiencia de ventanilla, hace una crítica constructiva al sistema. Aunque es partidario de la opción telemática para quien la desee, reconoce que la falta de citas presenciales está forzando a muchos ciudadanos a situaciones límite.
“Hace unas semanas atendí a una persona que venía de otra provincia, que hizo 170 km para llegar a la oficina y 170 km para volver a su casa. Hizo 340 km para presentar una solicitud”, relata Muñoz, evidenciando el colapso que a veces sufre el sistema de citas.
Además, el experto señala la brecha digital como un factor de riesgo. Muchas personas mayores “no tienen los conocimientos digitales suficientes” o simplemente tienen miedo de equivocarse al subir un documento en la web y prefieren “ser atendidos por un funcionario que pueda orientarlos”.
Aconseja anticiparse
Para evitar prisas, errores en la documentación o sorpresas con la fecha exacta de jubilación (que cambia cada año en función de los periodos transitorios), Muñoz lanza una recomendación clara: planificación.
“Cuando creas que estás cerca a tu edad de jubilación, pide cita presencial o telefónica con la Seguridad Social”. El objetivo no es solo pedir la pensión, sino que la administración confirme exactamente cuál es tu fecha de jubilación y qué papeles necesitas, para que cuando llegue el día, el trámite sea ágil y, sobre todo, no se pierda ni un euro de retroactividad.