Un vecino de Baja Sajonia, en Alemania, ha instalado en el jardín de su vivienda un “árbol eólico” con 36 microturbinas verdes que es capaz de alcanzar una potencia teórica de 10.800 vatios (una casa media en España suele tener contratado entre 3,45 kW y 5,75 kW). Según recoge el medio Focus Online, Sebastian Harms es uno de los primeros alemanes en apostar por esta tecnología inspirada en la forma de un árbol para producir electricidad en la casa.
Si miramos a la imagen publicada en el medio, la misma llama la atención, ya que no se trata de un árbol natural, sino de una estructura de acero de 9,8 metros de altura cuyas ramas sostienen pequeñas turbinas en forma de hoja. Cada una de ellas, conocidas como Aeroleafs, son capaces de generar hasta 300 vatios y funciona de manera independiente, es decir, que si una falla por algo, el resto siguen funcionando y produciendo energía.
Sebastián Harms
La clave del sistema está en que estas microturbinas de eje vertical empiezan a girar con vientos de unos 2,5 metros por segundo, un umbral bajo frente a otros aerogeneradores convencionales. Según explica el fabricante, además, el funcionamiento es prácticamente silencioso y está pensado para entornos urbanos o residenciales donde el ruido y la integración visual son factores decisivos.
Hay que aclarar que el caso de Harms no parte de cero, ya que este ya cuenta con dos sistemas fotovoltaicos de hasta 10.000 vatios cada uno y entiende este árbol eólico como un complemento para avanzar hacia una mayor autosuficiencia energética. La lógica es que, cuando las placas solares no producen, sobre todo por la noche o en invierno, el viento puede seguir aportando electricidad. Todo esto lo hace con el objetivo de ser autosuficiente para 2029, o lo que es lo mismo, producir el 100% de la demanda energética de su vivienda, su oficina y su coche eléctrico y pagar cero euros en la factura de la luz.
Para hacernos una idea, 10.000 vatios equivalen a tener encendidos a la vez el aire acondicionado, frigorífico, lavadora, lavavajillas, el horno y la iluminación de pequeños electrodomésticos. Por otro lado, una casa suele consumir de media entre 8 y 12 kWh al día aproximadamente.
El dispositivo procede de la firma francesa New World Wind, sucesora de NewWind, y la propia empresa sostiene que ya ha desplegado más de 200 “árboles eólicos” en distintos puntos del mundo. En Alemania, hasta ahora, esta tecnología se había visto sobre todo en instalaciones corporativas o municipales, no tanto en viviendas privadas.
Ahora bien, el elemento que más condiciona el debate es el precio. La inversión total de esta instalación ronda los 70.000 euros, incluyendo cimentación y parte eléctrica. Al quedarse por debajo de los 15 metros de altura, no necesitó permiso de obra en Baja Sajonia, pero eso no despeja la gran incógnita económica. Focus Online recuerda que la rentabilidad de la minieólica depende mucho del viento real disponible en el emplazamiento y que, en ubicaciones poco favorables, la amortización puede resultar muy difícil frente a alternativas como la solar residencial.