Emiliana, repartidora venezolana de Uber en España: “Gano 78 euros. Hay que aprovechar los últimos días como autónomo”

La ‘rider’ venezolana muestra cuánto se gana realmente en una jornada de reparto bajo el modelo autónomo, justo antes de que Uber Eats dé el salto definitivo a la laboralización.

Emiliana, 'rider' de Uber |TikTok
Fecha de actualización:

El modelo de reparto a domicilio en España atraviesa un momento clave. Uber Eats dejará de trabajar con repartidores autónomos y avanzará hacia un sistema plenamente laboralizado, en línea con lo establecido por la conocida como ‘Ley Rider’. 

Este cambio supone el fin de una etapa para miles de riders que hasta ahora operaban como trabajadores por cuenta propia, asumiendo los costes, los riesgos y la irregularidad de los ingresos. En ese contexto, algunos repartidores como Emiliana, muestra cómo son sus últimos días siendo autónoma, antes de que el modelo cambie.

La rider venezolana reparte en Madrid ha decidido contar cuánto gana en un día concreto marcado por la lluvia y la alta demanda, en una de sus últimas jornadas. 

Pedidos de hasta 21 euros vs. pedidos por 1 euro

Nada más conectarse a la aplicación, relata, “me cae el primero. Un doble de 21 euros”. Tras recoger y entregar ambos pedidos, la plataforma sigue enviando propuestas. “Entregamos y de una vez me cae este de siete que lo rechacé. Me cae otro de siete que sí lo agarré”, explica, mostrando cómo cada encargo obliga a decidir rápidamente si compensa o no.

No todas las ofertas resultan rentables. “Me estaban poniendo un doble por 1 euro. Obvio no lo hice, me parece súper poco”, señala. Aun así, continúa trabajando: “Lo fui a buscar, lo entregué y me cayó otro de 3 euros”. Emiliana insiste en que este esfuerzo responde a una sensación de cuenta atrás: “Hay que aprovechar los últimos días que quedaban como Uber de autónomo”.

La jornada avanza entre pedidos de distinta cuantía. “Así que continué con uno de 4 euros, otro de 6, 5, 5 y 7 euros”, enumera. La lluvia y el desgaste físico acaban marcando el límite. “Ya el agua entró por las botas y me mojé los pies, así que hice este de 8 euros de último”.

Al recapitular, el total de ese día asciende a los 78 euros. Una cifra que resume horas de trabajo, decisiones constantes y condiciones climáticas adversas. Emiliana cierra su relato apelando a otros muchos riders que se encuentran en los últimos compases del trabajo autónomo en las plataformas de reparto.

Otras noticias interesantes

Lo más leído

Últimas noticias