Un hombre de 94 años de Granada ha sido estafado con 22.000 euros por desayunos de hasta 450 euros. La cifra, desproporcionada, es resultado de una estafa continuada que se ha prolongado durante dos años y que tuvo como víctima a un anciano que acudía cada mañana a la misma cafetería de Granada.
El hombre iba a desayunar a un local cercano a su domicilio. La rutina, la cercanía y el trato habitual hicieron que gracias a la confianza con el personal, no tuviera sospechas de que le estaban cobrando mucho más de lo que costaban sus consumiciones, según la información de Diario Sur.
A la hora de pagar, el dueño del establecimiento le advertía de que había poca cobertura en el datáfono de la terraza, por lo que se llevaba la tarjeta de crédito del anciano al interior para realizar el cobro y se la devolvía después, por lo que el anciano perdía de vista la operación, algo que nunca se llegó a cuestionar.
Las cantidades fueron en aumento durante dos años: de 30 euros hasta 450
Según la investigación policial, al principio los cargos indebidos eran cantidades relativamente moderadas, de unos 30 euros. Sin embargo, con el paso del tiempo y al comprobar que el anciano no se percataba de los importes que se le cargaban, las cantidades fueron aumentando progresivamente.
En los casos más graves, se llegaron a registrar cobros de hasta 450 euros por un solo desayuno, “ni en un hotel de lujo de París”.
Los hechos se desarrollaron entre junio de 2023 y junio de 2025. Durante ese periodo, la Policía detectó una clara “tendencia ascendente” en los importes fraudulentos, siempre muy por encima del precio habitual de una consumición de desayuno. La víctima, por su avanzada edad, no era consciente de las cantidades que se le estaban cargando en la tarjeta.
Detención e ingreso en prisión
La información ha trascendido tras la detención en Granada de un varón de 57 años presunto responsable de un delito de estafa continuada. Se trata del dueño de la cafetería, de la que no han trascendido más datos por motivos de protección.
Tras analizar los movimientos bancarios y tomar como referencia aquellos cargos “ostensiblemente superiores” a un desayuno normal, los investigadores estimaron que el importe total del dinero estafado superaba los 22.000 euros.
La autoridad judicial ha decretado el ingreso en prisión del detenido por un periodo de un año y cuatro meses. Un caso que vuelve a poner el foco en la especial vulnerabilidad de las personas mayores y en cómo la confianza cotidiana puede convertirse, en manos equivocadas, en la base de una estafa prolongada en el tiempo.

