En las 400 farmacias de Apotek Hjärtat, la mayor cadena privada de Suecia, los 3.300 empleados tienen derecho a 15 minutos diarios remunerados para hacer una llamada personal, planear una quedada o simplemente charlar con un compañero.
Además, la empresa les da 1.000 coronas suecas al año (unos 100 euros) para actividades sociales con amigos. Esto no es un capricho, sino una respuesta al 8% de suecos adultos que no tienen ni un solo amigo íntimo, según la Oficina de Estadística de Suecia.
La idea surgió al ver que los clientes mayores se quedaban horas en el mostrador solo para hablar. Hoy, la OMS ya clasifica la soledad como uno de los mayores problemas de salud a nivel mundial.
España, el país de la soledad laboral
Aquí, la cosa no pinta mejor. Según el Marco Estratégico Estatal de las Soledades 2026-2030, 1 de cada 5 trabajadores españoles sufre soledad crónica en su puesto. Esto, cuesta al Estado sobre 14.000 millones de euros anuales, el 1,17% del PIB entre bajas por ansiedad y productividad perdida.
El teletrabajo mal gestionado, la alta rotación y la sobrecarga laboral son los culpables. Los jóvenes de 18 y 34 años son los más afectados. De acuerdo a los últimos datos, la soledad laboral genera 5.6 millones en costes sanitarios y 8.000 millones en productividad perdida al año. Las pausas sociales, según estudios, reducen el cortisol, mejoran la concentración un 15% y bajan el absentismo en un 25%.
Ante tal panorama, empresas españolas ya han creado ‘zonas de desconexión social’ para cafés o llamadas, pero sigue lejos de sistematizarlo.
Mientras tanto, en Suecia, la directora de Apotek Hjärtat explica a los medios que aunque surgió enfocando la mirada en los adultos mayores, se quedaron pensando en el “¿y nosotros?”. Ahora, los empleados pueden desconectar una hora al mes para llamadas personales o reuniones. El resultado: felicidad y menos rotación.
Por su parte, el ministro de Salud de Suecia sentencia que “la soledad afecta al bienestar y a la economía”. En las empresas escandinavas el ‘tiempo no productivo’ se ve como inversión en salud mental. Y es que una sola llamada de cinco minutos puede reiniciar el cerebro tras 90 minutos de foco máximo.