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Norberto, médico jubilado a la fuerza que quiere seguir trabajando: “estoy capacitado para hacer mi trabajo. Me encuentro bien y feliz haciéndolo”

Este médico de familia cree que aunque “la administración tiene unas normas”, debería de haber una salida para las personas que quieren seguir en activo.

Norberto, médico jubilado
Norberto, médico jubilado |'Hablando en plata'
Esperanza Murcia
Fecha de actualización:
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La jubilación forzosa de los funcionarios públicos se declara de oficio al cumplir los 65 años (salgo algunas excepciones). Esto, para muchos, podría ser una alegría, pero para otros retirarse no es plato de buen gusto. Hay personas que, para sentirse activas y útiles, necesitan desempeñar una actividad laboral.

Este es el caso de Norberto, un médico que se vio obligado a jubilarse el pasado año y que, solo un mes después de su retirada, contó que estaba buscando volver al mercado laboral. “Me resisto”, contó en el programa especial ‘Hablando en Plata: Volver a empezar’, donde explicó que lo que estaba intentando es “buscar un sitio donde me contraten para seguir trabajando”.

Tal y como explicó en el mismo, se siente apto para seguir desempeñando el oficio, sin haber experimentado una pérdida de sus cualidades: “soy un médico de familia, uno más, y estoy capacitado para hacer mi trabajo”, exponía, sin comprender por qué obligatoriamente tiene que dejar de ejercitarlo.

“Me encuentro bien y me encuentro feliz haciéndolo”

Norberto, en el citado programa, cuenta que se siente realizado ejerciendo de médico y que no ha encontrado ningún problema asociado a la edad: “Me encuentro bien y me encuentro feliz haciéndolo”. Sin embargo, añade que “la administración tiene unas normas”, al tiempo que manifiesta que “para el que no quiera jubilarse también debe de haber una vía”.

Preguntado por si dejará de sentirse “útil” en caso de no conseguir trabajo, responde que “posiblemente sí” y que no tiene ningún plan: “Yo tiro para delante. Quiero estar haciendo cosas”, exponía.

Yolanda, enfermera, se encuentra en la misma situación y, en el mismo programa, contó la pena que sintió en su último día de trabajo: “Yo me he dedicado, durante 45 años, a cuidar a la gente. No quería dejar de ser enfermera”, aclarando que aunque sabía que ese último día iba a llegar, “también es verdad que pensé que estaba mucho más lejano”.

De ese modo, recuerda con tristeza y una mala sensación esa última jornada: “Yo recuerdo el último día que trabajé y, lo más llamativo, cuando me quité el traje de enfermera: Horrible”. Por eso, explicaba que iba a ser “cooperante” y así “seguir ejerciendo”.

En este contexto, cabe recordar que el Gobierno quiere sacar adelante este 2026 la jubilación reversible. Se trata de una modalidad que permitiría a los jubilados reincorporarse de manera voluntaria al mercado laboral, manteniendo parte o la totalidad de su pensión y obteniendo incentivos económicos adicionales.

En concreto, según un primer borrador, la cuantía de la pensión sería un 20% mayor en caso de que el pensionista trabaje entre un 60% y un 80%; de un 10% adicional cuando la jornada sea igual o superior al 40% e inferior al 60%; y de un 20% cuando la pensión se compatibilice con una actividad por cuenta propia.