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Lorena, limpiadora inmigrante: “Era profesional en mi país y he tenido que llegar a España a cuidar abuelos y limpiar. No me define como persona”

Esta joven explica cómo las personas inmigrantes dejan todo atrás, incluso aquellas cosas que le hacen sentir quienes son, como las profesiones en las que se formaron.

Lorena, limpiadora
Lorena, limpiadora |TikTok
Esperanza Murcia
Fecha de actualización:
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El colectivo de las empleadas del hogar está conformado prácticamente en su totalidad por mujeres. De estas, a su vez, la mayoría son inmigrantes. Así, son muchos los testimonios que han querido dar a conocer esta realidad a través de las redes sociales, contando ya no solo la dureza del oficio, sino lo que supone empezar de cero, sola, en un país extranjero.

Es el caso de Lorena (lore.cv94 en TikTok), una colombiana que llegó a España en busca de un futuro mejor y que, a pesar de formarse en algo distinto, tiene que trabajar como limpiadora de casas y cuidadora. “Era profesional en mi país y he tenido que llegar a España a cuidar abuelos, a cuidar niños y a limpiar casas”, comienza relatando.

Esta trabajadora confiesa que llegó a España, como otras muchas personas, “con ilusiones”, pero “dejando atrás todo lo que hacía parte de nosotros, incluso nuestras profesiones”. De hecho, como parte del proceso, la mayoría de inmigrantes se ven obligados a trabajar en ámbitos nuevo en los que nunca han trabajado, incluso si requieren una cualificación menor para la que se formaron.

“Lo que hago en este momento no me define como persona. Lo que sí siento que me define es la forma en cómo lo hago”

Lorena confiesa que, al contrario de sentirse mal o decepcionada por lo que está haciendo, trata de verlo como parte de un proceso que tiene que seguir “por decisiones simplemente que se han tomado”. “Siento que lo que hago en este momento no me define como persona. Lo que sí siento que me define es la forma en cómo lo hago”, explica.

De ese modo, “si tengo que limpiar casas, pues las limpio como quisiera yo encontrar mi casa si pago. Que si cuido niños o abuelos, lo hago con el cariño que quisiera que cuidaran a los míos”.

A pesar de tu actitud positiva, reconoce que, como cualquier persona, hay días donde se siente desanimada o “con ganas de dejar todo atrás”. “Pero, ¿quién no se ha sentido así en cualquier parte del mundo, cualquier día?”, añade, a lo que hay que “si sumamos la crisis del migrante, pues mucho más”.

En esos días, Lorena se recuerda por qué hace lo que hace: “en esos días así me acuerdo de mis sueños, de mis propósitos, veo la cara de mi niña, de mi esposo y las ganas que tenemos de salir adelante”. Con esa filosofía, asegura que continúa y trata de vivir, “de agradecer y de gozarme el proceso, porque aunque claro, hay días que son duros, la mayoría son días hermosos donde simplemente vale la pena todo lo que se hace para seguir adelante”, concluye.