El acceso a la vivienda se ha convertido en uno de los grandes problemas en España. Con precios disparados en las zonas tensionadas y alquileres que superan los 20 euros por metro cuadrado en ciudades como Madrid o Barcelona, cada vez más personas buscan alternativas para poder vivir con menos carga económica.
Frente a la hipoteca o el alquiler tradicional, empiezan a ganar terreno otros modelos como las casas prefabricadas, las viviendas pequeñas o incluso las autocaravanas, ante el hastío que provoca la búsqueda de opciones habitacionales asequibles.
En este contexto se sitúa la historia de Judith y Javi, una pareja española que ha decidido cambiar por completo su forma de vivir. Han dejado atrás una casa de 140 metros cuadrados para instalarse en una autocaravana de apenas 15 m².
“Se acabó pagar hipoteca… es elegir”
La decisión no fue impulsiva, sino fruto de una reflexión sobre todo lo que implica mantener una vivienda convencional. Judith y Javi lo explican en uno de sus vídeos publicados en TikTok, donde plantean una pregunta directa al espectador “¿Te has parado a pensar todo lo que pagas solo por vivir?”.
A partir de ahí, enumeran los gastos que van a dejar atrás. Cuentan que para ellos este paso supone romper con una lista interminable de pagos mensuales “Se acabó pagar la hipoteca. Seguro de casa, agua, luz, basuras, IBI, comunidad. Todo eso vamos a dejar de pagar para poder vivir distinto”.
Su mensaje no se centra en escapar, sino en tomar una decisión consciente sobre cómo quieren construir su día a día. Judith lo resume con claridad cuando afirma que “no es huir, es elegir”.
Menos metros, más conciencia
Ya instalados en su nueva casa con ruedas, la pareja comparte cómo está siendo la experiencia. El contraste es enorme: pasar de 140 m² a solo 15 m² implica un cambio radical en la forma de organizarse y habitar el espacio.
Reconocen que la primera impresión es evidente “Antes había espacio de sobra, ahora todo tiene que estar en su sitio porque si no no entra ni de coña”. En un lugar tan pequeño, el orden deja de ser una opción para convertirse en una necesidad.
Sin embargo, aseguran que la sensación va mucho más allá de los metros cuadrados. Explican que este estilo de vida les ha aportado calma y simplicidad. “La sensación de espacio lo cambia todo. Menos metros, más conciencia. Vivimos más despacio, menos ruido mental, menos cosas, por lo tanto, todo es mucho más simple”.
La autocaravana no solo limita el espacio físico, también obliga a replantear hábitos cotidianos como el consumo o la acumulación. Destacan que “no puedes acumular, tienes que planificar el agua”, y que esa planificación constante transforma la rutina.
Para ellos, no se trata de una vida mejor o peor, sino distinta. Lo expresan de forma sencilla “El orden ya no es una opción y no es ni mejor ni peor. Es otra forma diferente de vivir”.
A pesar de las limitaciones, la pareja se muestra satisfecha con el cambio. Concluyen que, al menos para ellos, la experiencia está siendo positiva.

