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Helena, ama de casa: “Es una vergüenza, señor Amancio Ortega, hay 10 cajas de autocobro, os estáis cargando los puestos de trabajo. Conmigo que no cuenten”

Helena denuncia cómo los sistemas de autocobro avanzan en las tiendas mientras se reduce la contratación de personal.

Helena, ama de casa
Helena, ama de casa |Tik Tok | @mami.de_tres
Ana Cara
Fecha de actualización:
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La automatización de tareas en el entorno laboral ha permitido, en muchos casos, aliviar a los trabajadores de funciones mecánicas y repetitivas. Sin embargo, este avance tecnológico también tiene un impacto directo en el empleo, especialmente en grandes cadenas comerciales como Zara, donde la implantación de cajas de autocobro está sustituyendo progresivamente al personal en tienda

Una realidad que Helena, una clienta habitual, y creadora de contenido de en Tik Tok, ha decidido denunciar públicamente a través de sus redes sociales. El vídeo que ha compartido no solo muestra su enfado, sino que pone sobre la mesa una preocupación cada vez más extendida: la desaparición de puestos de trabajo a favor de la tecnología

Sus palabras han provocado una oleada de reacciones y han reactivado el debate social sobre hasta qué punto la automatización beneficia a los consumidores y cuál es la responsabilidad de las grandes empresas en la protección del empleo.

10 cajas de autocobro y tan solo 2 presenciales 

Visiblemente indignada, Helena relata lo ocurrido nada más salir del establecimiento: “Es una puta vergüenza, señor Amancio Ortega, que acabo de salir de Zara. Hay 10 cajas de autocobro y dos cajas presenciales”. Para ella, la imagen es clara y preocupante: menos personal atendiendo y más máquinas sustituyendo funciones que antes realizaban trabajadores.

En su intervención, va un paso más allá y lanza una advertencia directa: “Os estáis cargando los puestos de trabajo. Y conmigo que no cuenten”. Una frase que resume su rechazo frontal a este modelo de compra y a la normalización de la autonomía del cliente como única opción.

“Yo he hecho la cola para pagar en la caja presencial”

Lejos de resignarse, Helena explica que decidió actuar en coherencia con su mensaje: “Yo he hecho la cola para pagar en la caja presencial”, subrayando que, aunque suponga esperar más tiempo, prefiere apoyar el empleo humano antes que recurrir a las máquinas.

Su mensaje concluye con una llamada directa a otros consumidores: “No vayáis al autocobro”. Un llamamiento que conecta con un malestar creciente entre parte de la ciudadanía, que percibe cómo la digitalización y la automatización avanzan sin un debate social profundo sobre sus consecuencias laborales.

Mientras las empresas defienden estos sistemas como una mejora en la eficiencia y la experiencia del cliente, testimonios como el de Helena reflejan una preocupación cada vez más extendida: ¿quién paga el precio real de esta transformación?