Cada vez son más las personas en España que deciden tener una mascota y tratarla como un miembro más de la familia. Los perros, en especial, ocupan un lugar especial en muchos hogares, hasta el punto de que se habla de ellos como “perrhijos”. En este contexto, el economista y profesor de la Universidad de Barcelona, Gonzalo Bernardos, ha dado su versión sobre la actual concepción de los animales.
A través de una publicación en su cuenta de la red social X (antes Twitter), el experto hace referencia a que el cambio demográfico en España es evidente. “En España hay más perros (9,5 millones) que niños menores de 14 años (6,6 millones)”, señala.
Para el profesor de economía, esto no es solo un dato anecdótico, sino que supone un problema estructural. En su publicación afirma que “desde la llegada de la democracia, ningún gobierno ha hecho nada significativo por aumentar la natalidad en España”. A su juicio, las políticas públicas han sido incapaces de revertir la caída de nacimientos, mientras el envejecimiento de la población avanza de forma imparable.
Más votos potenciales, más atención política
El economista sugiere que esta falta de medidas tiene consecuencias no solo sociales, sino también políticas. De hecho, advierte de un escenario que podría darse en el “en las próximas elecciones generales, no os extrañe ver cómo los partidos políticos tienen más medidas relacionadas con el bienestar de los perros que con el de los niños”.
Para Bernardos, la explicación es tan simple como incómoda. Según escribe, estas decisiones no responden solo a convicciones ideológicas, sino a cálculos electorales, ya que “afectan a más votantes potenciales”. En un país donde hay millones de hogares con mascotas y cada vez menos niños, los partidos tienden a adaptar sus propuestas a esa realidad.
Es más fácil tener mascota que hijos
Las palabras de Gonzalo Bernardos han generado debate en redes sociales, donde algunos usuarios han compartido sus opiniones sobre el porqué en España hay cada vez menos niños y más mascotas.
Algunos apuntan a que tener una mascota resulta más asequible que criar a un hijo, mientras que otros defendieron que el problema no es de preferencias, sino de condiciones laborales, salarios y acceso a la vivienda.
El propio economista reforzó su mensaje durante el intercambio de opiniones al afirmar que “solo hay una cosa más maravillosa que tener un hijo en esta vida. Es tener más de uno”, insistiendo en la importancia de fomentar la natalidad.
También hubo comentarios irónicos y críticos que relacionaban el auge de las mascotas con la falta de políticas públicas eficaces, así como mensajes que alertaban de las consecuencias a largo plazo de este cambio demográfico, especialmente en lo relativo al sistema de pensiones y al relevo generacional.

