Actualmente, contratar los servicios de una residencia para cuidar de los padres o de otros familiares mayores es algo de lo más natural. La falta de conciliación o la alta dependencia son algunos de los principales motivos por los que se toma esta decisión, que también habla mucho de cómo ha ido cambiando la sociedad en los últimos años.
Fernando, de 92 años, ha experimentado ese cambio en primera persona, quien vive solo en casa: “No lo llevo mal, pero tampoco lo llevo bien. Me he acoplado bastante bien, pero la soledad es pesada, ya no me queda nada”.
De hecho, asegura que, siendo el menor de sus hermanos, ha quedado para acordarse de todos: “Yo era el más joven y el que ha quedado para recordarme de todos. No nos queda otra solución más que esta”, precisa, en una pequeña entrevista para la cuenta de TikTok ‘Generación Sin Voz’.
“Antes cualquier amigo parecía familia, ahora si necesitas ayuda ni la familia te ayuda”
Fernando también reflexiona sobre cómo ha cambiado la vida y la forma de relacionarse: “Cuando yo era joven era una vida muy distinta a la de ahora, me parecía mucho más bonita”, explica.
Por ejemplo, señala que “antes cualquier amigo parecía familia, ahora si necesitas ayuda ni la familia te ayuda”. En cuanto a las personas mayores, indica que, en la actualidad, “cuando no se valen, pues a la residencia o ya te apañarás”.
Por su parte, afirma que “antiguamente no se abandonaba a una persona mayor, que es un crimen, porque como en casa no se vive”. En este sentido, agrega que aún “viviendo solo, se vive mejor solo que en una residencia”, porque se vive “más libre” y la vida “es más alegre”.
En los comentarios del vídeo, se puede ver como muchos usuarios coinciden en que hay valores que se han perdido y, ahora, se vive más desconectado emocionalmente. Por otro lado, otros usuarios apuntan a que actualmente, si se vive en pareja, es obligatorio que ambos trabajen para poder vivir, lo que no deja nada de tiempo a los cuidados. Así, más que una falta de voluntad, se trataría de faltas de conciliación y dificultad económica.