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Clara, camarera de hoteles en Austria, sobre su sueldo: “Cobro 2.600 euros por doblar toallas. Hago 48 horas semanales, o sea hago 6 días de 8 horas”

Su experiencia en un hotel del país alpino muestra por qué cada vez más jóvenes optan por trabajar fuera para ahorrar en pocos meses.

Clara, camarera de hoteles en Austria
Clara, camarera de hoteles en Austria |Tik Tok
Ana Cara
Fecha de actualización:
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El trabajo en el extranjero se posiciona cada vez más como la opción preferida por los jóvenes. El atractivo reside en los sueldos más altos y las mejores condiciones laborales que ofrecen estos empleos frente a los de otros países como España, especialmente en sectores como la hostelería. Austria es uno de los destinos más habituales para irse a trabajar por temporadas, en la de invierno y verano, ya que los hoteles buscan personal para cubrir picos de trabajo ligados al turismo.

En este contexto, Clara, una joven que trabaja como camarera de hotel en una zona de montaña austriaca, ha compartido en redes sociales su experiencia laboral y su salario real. A través de varios vídeos, ha explicado cuánto cobra, cuántas horas trabaja y qué gastos tiene cubiertos por contrato, generando debate sobre si realmente compensa emigrar para este tipo de empleos.

Un salario alto para la hostelería, pero con jornadas largas

Clara explica que la mayoría de ofertas que encontró en Austria rondaban los 2.000 euros brutos mensuales, pero en su caso logró un contrato mejor. “A mí me pagan 2650 brutos, que se traduce a 2.000 euros netos por mes”, detalla. A cambio, trabaja 48 horas semanales, repartidas en seis días en turnos de 8 horas.

El trabajo, según cuenta, no es especialmente complejo. “Cobro 2.600 euros por doblar toallas”, resume, dejando claro que se trata de tareas básicas de limpieza y mantenimiento.

Cero gastos: comida, alojamiento y extras incluidos

Uno de los puntos más destacados de su experiencia es el ahorro. “El costo de vida mío ahora es de cero euros al mes porque tengo las tres comidas incluidas en el contrato”, explica. El hotel también le proporciona alojamiento. “Mi habitación es privada y también me la da el hotel”, aunque el baño es compartido, aclara. 

Además, cuenta con otros beneficios habituales en hoteles de montaña. “Uso el sauna, la pileta, todo, que eso es gratis”, algo que considera clave para que el sueldo realmente compense.

Un trabajo temporal para ahorrar y seguir viajando

Pese al buen salario, Clara reconoce que el entorno no es ideal. El hotel está en un pueblo pequeño donde “no hay nada para hacer que no sea esquiar”, y la integración con sus compañeras se complica por el idioma y la diferencia de edades.

Aun así, tiene claro su objetivo: “Yo estoy acá por la plata”. Su plan es terminar la temporada de invierno, ahorrar y seguir viajando. Después, no descarta buscar trabajo en otro país: “Mi próxima meta sería conseguir trabajo en Suiza, pero tengo que seguir mejorando mi alemán”.

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