En España, encontrar trabajo sigue siendo una carrera de fondo, especialmente para los jóvenes. Según los últimos datos del Instituto Nacional de Estadística (INE) y de Eurostat, la tasa de paro juvenil se sitúa en torno al 27%, más del doble de la media europea.
Muchos son los jóvenes que, aunque cuentan con formación profesional, siguen sin encontrar una oportunidad estable; y eso ha empujado a varios de ellos a abrirse camino por su cuenta.
Uno de ellos es Alejandro , un joven de 31 años que vio en las fresas todo un negocio. Su visión comenzó en Londres. “Nos fijamos que había un puesto de fresas con una fuente de chocolate… nos sorprendió que había más de una hora de cola”, recuerda en el podcast Talent.
«Cuando teníamos el producto en la mano y probamos la primera fresa, dijimos: “Madre mía, qué horror de fresa en comparación con lo que tenemos en España”».
Y ese fue el punto de partida. Con experiencia previa en redes sociales, decidió aplicar su olfato digital a la gastronomía. El resultado fue inmediato. “El primer vídeo que publicamos en redes sociales de La Fresería llegó a 100 millones de reproducciones orgánicas en una semana”.
Hoy cuentan con 39 locales en España, Portugal y Francia, y han recibido “hasta 30.000 solicitudes de aperturas en todo el mundo”. Pero eso no es todo. Además, llegan a producir hasta 15.000 kilos de fresa en Huelva.
25 metros cuadrados… de sabor
La filosofía del negocio es clara: ofrecer un producto local a través de una experiencia única: “El 45% de la gente que nos visita repite mínimo una vez cada dos semanas”.
Todo esto, con precios que van desde 4,50 euros hasta los 15,90 del vaso XL. Eso sí, una de las estrategias operativas de la marca es que buscan establecimientos pequeños, generalmente de entre 20 y 40 metros cuadrados y diseñados para fomentar una alta rotación de clientes.
Es por ello que, incluso Alex asegura que, “hemos podido hacer 12.500 euros en un día”, en una tienda de 25 metros cuadrados.
Mientras en España los jóvenes buscan estabilidad laboral, ejemplos como el de este joven muestran que el emprendimiento sigue siendo una puerta abierta.