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Pablo Ródenas, abogado experto en incapacidad permanente, avisa del error del abrigo: “Así se pierden incapacidades”

Este abogado advierte de que el tribunal médico no solo valora informes médicos y que, gestos cotidianos, pueden suponer la denegación de la incapacidad permanente.

Pablo Ródenas, abogado experto en incapacidad permanente
Pablo Ródenas, abogado experto en incapacidad permanente |RRSS
Esperanza Murcia
Fecha de actualización:
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Las personas que, a consecuencia de una enfermedad o un accidente, ven reducida o anulada su capacidad para trabajar de forma previsiblemente permanente, pueden acceder a una pensión de incapacidad permanente (aquí pueden verse las cuantías de 2026). Existen distintos grados que se conceden en función del nivel de limitación y de la merma funcional que presenta el trabajador. Para su reconocimiento, los posibles beneficiarios deben pasar por la valoración de un tribunal médico, encargado de determinar el grado correspondiente.

Este tribunal, a diferencia de lo que creen muchas personas, no solo valora informes clínicos, sino también la coherencia funcional entre lo que se declara y lo que se hace. Por esta razón, el abogado Pablo Ródenas, especializado en incapacidad, ha querido informar de lo que él llama “el error del abrigo”, asegurando que “así se pierden incapacidades”.

“Hay un error tontísimo que tira por tierra muchas incapacidades y casi nadie lo ve venir”, afirma. ¿En qué consiste? Así lo explica Ródenas: “Entras al tribunal médico, explicas que tienes una lesión grave en el hombro, que no puede levantar el brazo, que el dolor es constante. El informe cuadra, tu relato también. Termina la cita y sin pensar te pones el abrigo levantando los dos brazos con total normalidad y ahí se acabó todo”.

“Tu cuerpo acaba de contradecirte en tan solo 10 segundos”

Tras la explicación, muchos podrían pensar dónde está el fallo de ponerse un abrigo. Sobre esto, el abogado responde lo siguiente: “No importa lo que hayas dicho antes, ni los informes ni las pruebas. Tu cuerpo acaba de contradecirte en tan solo 10 segundos. Y no porque estás mintiendo, sino porque no fuiste coherente. El tribunal médico no solamente escucha, te observa. Y gestos así pesan más que 1.000 palabras”.

Este abogado ha advertido en varias ocasiones que la exploración médica no empieza ni termina con la entrevista, sino que empieza nada más entrar por la puerta y continúa al salir. Por ello, reitera que un gesto aparentemente normal, como ponerse un abrigo, “puede contradecir una limitación de hombro, cervical o espalda, y convertirse en argumento técnico para denegar una incapacidad permanente”.

En relación a esta denegación, en la descripción del vídeo señala que el Instituto Nacional de la Seguridad Social puede traducir esos gestos “en conclusiones jurídicas”, que pueden ser “movilidad conservada”, “capacidad funcional suficiente” o “incoherencia entre clínica y conducta”, pesando más esto “que muchos informes”.

Por último, Pablo Ródenas ha querido aclarar a los posibles beneficiarios que deban pasar por este trámite que “no se trata solamente de exagerar, eso se nota”. Si no que “se trata de no hacer movimientos que contradigan lo que te pasa de verdad, porque más de un abrigo mal puesto ha costado más de una incapacidad”. Así, siempre recomienda prepararse muy bien este proceso.