En España, la jubilación ha dejado de ser una meta de descanso tras años de trabajo para convertirse en un laberinto de condiciones y penalizaciones frustrantes. En 2026, la edad ordinaria está fijada en 66 años y 10 meses para quienes no alcanzan los 38 años y 3 meses cotizados, y solo quienes superen ese periodo pueden retirarse a los 65 con el 100% de su pensión.
Sin embargo, hay un problema que cada vez es más grande: muchos trabajadores que comenzaron su vida laboral siendo casi niños, con más de cuatro décadas cotizadas, están ahora sufriendo recortes permanentes en su pensión por jubilarse unos meses antes de la edad legal.
Ellos no se retiran por gusto, muchas veces la Seguridad Social les obliga. Este es el caso de José Rodríguez Menghini, quien, aún comenzado a trabajar a los 15 años, le han recortado un 24% de su pensión ahora a sus 67 años.
“En mi casa hacía falta meter dinero”
Tal y como recuerda en la revista 65 y más, comenzó a trabajar a temprana edad porque “en mi casa hacía falta meter dinero” y a cotizar en 1974, “aunque ya llevaba un año trabajando sin contrato”. Desde entonces no dejó de hacerlo durante más de 45 años, habiendo trabajado en varias empresas.
"Cobré el paro, después el subsidio para mayores de 55 años y, cuando se agotó, no me quedó otra que pedir la jubilación anticipada forzosa", cuenta. Llegó a los 67 años con 45 años, 7 meses y un día cotizados, pero la Seguridad Social le aplicó los temidos coeficientes reductores, reduciéndole un 24% de su pensión de por vida.
Lo que más le duele a José es la sensación de agravio: "He cotizado toda mi vida y me tratan peor que a quien ha trabajado menos de un año", lamenta en uno de los vídeos de ASJUBI40. Como él, miles de españoles en situación similar se han concentrado en esta asociación que lleva años reclamando al Gobierno que elimine los recortes sobre las llamadas ‘largas carreras de cotización’. Desde la asociación, el mensaje es muy claro: no piden privilegios, sino justicia.
La letra pequeña de jubilarse antes
Los llamados ‘coeficientes reductores’ se aplican a quienes adelantan su jubilación respecto a la edad legal, aunque acumulen más de 40 años cotizados. El objetivo inicial era asegurar la sostenibilidad del sistema, pero en la práctica, se ha castigado a miles de trabajadores que no se jubilan por decisión propia.
Según cálculos de la Seguridad Social, las reducciones pueden llegar hasta un 24% del importe total, y esa merma es para siempre. No se recupera al cumplir la edad ordinaria. En la mayoría de los casos, se trata de personas que fueron despedidas a los 50 o 55 años, y que, tras agotar todas las ayudas, solo pudieron acceder a la jubilación anticipada forzosa.

