La precariedad laboral y los bajos salarios siguen empujando a los trabajadores españoles del sector de la hostelería a buscar oportunidades en el extranjero. Empresas especializadas en la captación de personal han intensificado en los últimos años su actividad para cubrir la demanda de profesionales en países como Irlanda o Islandia. Un fenómeno que responde tanto a la diferencia de salario, como a la dificultad para garantizar unas condiciones laborales legales en España.
Entre ellos se encuentra José Miguel, formado en una escuela de hostelería en Málaga, que actualmente trabaja como camarero en un hotel en Irlanda. El joven, contactado por videollamada por el programa ‘Equipo de investigación’ mientras disfruta de su descanso laboral, asegura que la diferencia con respecto a España es “bastante grande”, y le da para “ahorrar bastante dinero”.
Cuánto gana en un hotel en Irlanda
José Miguel detalla que en España llegó a recibir “un salario de 2,5 euros la hora”, es decir, “unos 750 euros al mes” en trabajos de camarero. Una cifra que apenas le permitía cubrir los gastos básicos. Sin embargo, la situación cambió cuando aceptó una de las ofertas gestionadas por una agencia de reclutamiento internacional para trabajar en Irlanda.
“Ahora cobro unos 547,20 euros a la semana”, señala José Miguel mostrando su nómina y subrayando que “son unos 2.200 euros al mes”, ya que las nóminas en este país son semanales. “La diferencia con respecto a España es bastante grande, me da para ahorrar bastante dinero”, apunta.
Además, el joven también destaca que la empresa facilita alojamiento provisional en el propio hotel mientras le buscan una vivienda definitiva, además de asumir los costes del viaje y proporcionar un seguimiento continuo durante su estancia en el extranjero.
“El nivel de estrés de España está muy valorado en otros países”
El proceso de selección prioriza perfiles con formación específica y experiencia previa en hostelería, un valor añadido que, según indican los reclutadores, es especialmente apreciado en los mercados laborales europeos. “Aquí trabajamos con un nivel de estrés y con un nivel de exigencia que en otros países está muy valorado”, apunta una de las reclutadoras entrevistada por ‘Equipo de investigación’.
Además de la diferencia de salario que hay entre España y otros países europeos, otro de los factores que marcan la diferencia en el contexto laboral es garantizar las condiciones legales para trabajar, algo que aquí no se puede asegurar, y más en un sector como el de la hostelería. “Nosotros no trabajamos con empresas españolas por el hecho de que no podemos asegurarles a nuestros candidatos que tengan unas condiciones legales”, apunta otro de los reclutadores explicando así su actividad únicamente en mercados extranjeros.

