Con la llegada de los Reyes Magos, una de las épocas del año en las que más regalos se intercambian, vuelven también las dudas sobre si estos obsequios tienen consecuencias fiscales. Cada enero circulan mensajes y comentarios que sugieren que Hacienda puede reclamar impuestos por cualquier regalo recibido, lo que genera confusión entre muchos contribuyentes sobre cuándo puede considerarse una donación sujeta a impuestos un detalle habitual entre familiares o amigos.
En este sentido, los técnicos del Ministerio de Hacienda (Gestha) aseguran que los regalos de Reyes no están bajo el radar habitual de la Agencia Tributaria, siempre que se trate de obsequios comunes y de valor moderado. De esta manera, descartan cualquier tipo de actuación fiscal en los casos más frecuentes de estas fechas, como juguetes, ropa, dispositivos electrónicos o pequeñas cantidades de dinero.
Desde el punto de vista legal, cualquier regalo, ya sea dinero, un objeto o un derecho, se considera una donación y, en teoría, debería declararse en el Impuesto sobre Sucesiones y Donaciones, que gestionan las comunidades autónomas. No obstante, Gestha aclara que, en la práctica, Hacienda no controla ni persigue estos regalos cuando se trata de obsequios habituales y de escaso valor económico.
Qué regalos pueden obligar a declarar a Hacienda
La situación cambia cuando los regalos tienen un valor elevado. Según explican los técnicos, recibir grandes sumas de dinero, ya sea en efectivo o por transferencia, así como viviendas, vehículos, joyas u otros bienes caros, sí puede llamar la atención de la Administración. En esos casos, la comunidad autónoma correspondiente puede exigir que la donación se declare y decidir si debe pagarse el impuesto, aplicando las bonificaciones previstas según el parentesco entre las partes o el destino del bien, que varían de una comunidad a otra.
Gestha recuerda, además, que la Administración tiene hasta cuatro años para revisar este tipo de operaciones, que es el plazo legal de prescripción del impuesto. Durante ese tiempo, Hacienda puede pedir información y regularizar la situación si detecta que una donación relevante no se ha declarado.
En definitiva, los técnicos de Hacienda subrayan que los regalos normales de Reyes no plantean ningún problema fiscal, pero advierten de que las donaciones de alto valor económico sí implican obligaciones tributarias y pueden ser objeto de control por parte de las comunidades autónomas.