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Gonzalo Bernardos, sobre su generación: “Si hoy ganáramos 2.000 euros, habríamos gastado como máximo 1.500”

El economista analiza la diferencia entre la educación financiera actual y la que tenían las generaciones anteriores.

gonzalo bernardos en el podcast
Gonzalo Bernardos |'Monopoly Inmobiliario' Youtube
Antonio Montoya
Fecha de actualización:
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Las comparaciones son odiosas y cuando se trata de ver las diferencias entre la generación de los 70 u 80 y la actual resulta aún más detestable. Y es que mientras generaciones anteriores como la del baby boom defiende su capacidad de ahorro y gestión del dinero frente a la de los millennial, ésta protesta asegurando que los ‘babyboomers’ tenían mayores facilidades para acceder a la vivienda o mayor estabilidad laboral.

Es verdad que los salarios han subido desde los años 80 o 90, pero no parece suficiente para los jóvenes de ahora, ya que el coste del alquiler o de la cesta de la compra es más elevado que nunca en comparación con los últimos 36 años. Eso sí, aunque el coste de básicos como la vivienda o la comida haya aumentado tanto, no es lo único que aumenta el coste de vida actual. Y es que ahora la forma de vivir y de gastar ha evolucionado mucho en comparación con las generaciones anteriores y ahora los jóvenes gastan más en ocio o en viajes que antes, por ejemplo. Así lo asegura el economista Gonzalo Bernardos, que piensa que actualmente “los jóvenes gastan más de lo que ingresan”.

Para el experto en economía, que tiene 63 años, esto parecía algo imposible hace tan solo 20 años. Aun así, no es un problema grave para las generaciones más jóvenes y tiene sus motivos, según ha explicado Bernardos.

Más apoyo económico por parte de la familia

Uno de los principales problemas que sufren actualmente los jóvenes tiene que ver con la situación económica. Los sueldos no alcanzan para pagar los precios prohibitivos del alquiler ni el coste del ocio en prácticamente cualquier parte de España, una situación que es aún peor en las grandes ciudades. Vivir en lugares como Madrid, Barcelona o Valencia resulta especialmente caro.

Pese a ello, el experto cree que muchos jóvenes gastan más de lo que pueden, algo que no pasaba en su generación. “Si hoy ganáramos 2.000 euros, habríamos gastado como máximo 1.500”, explica en el ‘Consumidor Global’. Gonzalo Bernardos recuerda que anteriormente las familias funcionaban bajo una marcada “economía de guerra”, mientras que el contexto actual es muy distinto.

“España ha progresado mucho, las familias de muchos de los jóvenes de la actualidad son de clase media, incluso algunas que eran pobres se han transformado en clase media alta y tienen cuentas diferentes. Si yo quiero disfrutar, disfrutar y disfrutar, me merezco gastar 2.500 euros. Si solo tengo 2.000 porque es lo que ingreso por mi trabajo, no hay problema. Llamo a mis padres y ellos me lo dan. Este es el cambio. Así ha cambiado España”, explica.

El profesor de economía en la Universidad de Barcelona lo tiene claro y es que los jóvenes de hoy cuentan con un respaldo económico familiar mucho mayor que el que existía en décadas anteriores. En su época, por ejemplo, este tipo de ayuda era menos habitual en hogares de clase media. Según relata, a finales de los años 80 y principios de los 90, los lujos y caprichos estaban reservados principalmente a las familias con mayor poder adquisitivo. “Éramos hijos de familias pobres, pero el régimen franquista había convencido a nuestros padres de que eran de clase media”, señala en el mismo medio.

No es la primera vez que el economista aborda esta cuestión. De hecho, él mismo ha reconocido que sin el apoyo de los padres muchos jóvenes no podrían afrontar la entrada para comprar una vivienda. El acceso a la vivienda en España es uno de los grandes desafíos actuales, tanto en la compra como en el alquiler. En este último caso, hay quienes necesitan ayuda familiar para pagar la fianza o los gastos de la inmobiliaria. ¿Qué consecuencias tiene esto para el futuro de los jóvenes? Según apunta, cada vez existe menos planificación a largo plazo.

Gonzalo Bernardos, sobre su generación a los 25 años

“En mi generación, los jóvenes de los 80 e incluso de principios de los 90, a los 25 años nos hacíamos una planificación de vida. Ahora no, ahora te la empiezas a hacer a los 35”, explica en otro de sus análisis económicos. Estas diferencias, señala, responden tanto a las dificultades económicas actuales como al cambio generacional en la forma de gestionar el dinero. También han variado las prioridades en muchos casos.

“El problema de la inmensa mayoría de los jóvenes no es pagar la cuota hipotecaria, sino el ahorro. Si combinas un ahorro elevado y un salario bajo, ¿Cómo puedes comprar una vivienda? Lo tienes muy mal. Ahora todo es más tarde. Está más tiempo en el mercado de alquiler, más tiempo sin abrocharte el cinturón de los gastos y se hace más difícil ahorrar porque no tienes incentivos”, añade.

En definitiva, el ahorro se ha convertido en uno de los grandes retos para las nuevas generaciones, ya sea con el objetivo de viajar o de adquirir una vivienda. Como consecuencia, muchos proyectos vitales se retrasan y la planificación de futuro se pospone cada vez más.