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Alfonso, no puede pagar la calefacción en España: “Tengo la casa a 14 grados, los días de mucho frío lo apañamos con mantas"

Con los precios desorbitados de los servicios, muchos españoles tienen que elegir entre poner la calefacción o comer para llegar a fin de mes.

Una persona cerrando la calefacción
Una persona cerrando la calefacción |iStock
Fátima Pazó
Fecha de actualización:
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Las bajas temperaturas aún se dejan sentir en gran parte de España, incluso dejando cotas de nieve y paisajes invernales en algunos de los puntos más altos del país.

Es por ello que no es de extrañar que los españoles tengan que recurrir a la calefacción para poder calentarse en sus hogares. 

Sin embargo, los salarios precarios y la subida de los precios de servicios como la luz o ciertos alimentos, hacen que el calentarse llegue a ser todo un reto para las carteras. Un ejemplo de ello es Alfonso, un vecino de Ciudad Lineal que confesó a la Cadena SER su triste situación. 

Tengo la casa a 14 grados, no ponemos la calefacción y los días de mucho frío lo apañamos con mantitas. Tenemos que comer. Tengo que pagar la universidad de mi hija que me ha salido estudiosa”, explica. 

El precio de la luz se dispara

Con la llegada de los primeros días de enero, llegan también las tan temidas subidas de los servicios, sobre todo de la luz, que por lo general en los últimos años no ha dado respiro con un coste totalmente disparado. 

Es más, en periodos como el invierno, que es cuando mayor demanda energética tenemos, es cuando más sube el precio de la electricidad. 

De acuerdo a los últimos datos, en enero de 2026 ha entrado en vigor una nueva tasa climática que podría añadir entre 150 y 300 euros extra al año por hogar en concepto de “tasas de emisión”, afectando directamente a quienes usan calderas de gas o gasóleo, en cuanto a la calefacción se refiere.

Tan solo en la Comunidad de Madrid, alrededor de un millón doscientas mil personas no pueden mantener su vivienda a una temperatura superior a diecinueve grados durante el invierno. 

Una situación que pone sobre la mesa una de las mayores problemáticas de la sociedad actual y con la que muchos españoles, como Alfonso, tienen que decidir entre poner la calefacción o comer.