En mitad de una movilización de agricultores en Madrid donde cientos de tractores se movilizaban en una nueva protesta del sector agrario por la escalada de costes que pone en riesgo la viabilidad de las explotaciones en plena campaña, el encarecimiento del gasóleo se ha posicionado como el principal detonante del malestar, al dispararse hasta un 40% en apenas una semana.
Ante ello, los agricultores alertan de un incremento generalizado de los costes, y denuncian que el precio de los fertilizantes haya aumentado entre un 35% y un 40%, pasando de unos 300 euros a cerca de 500 por tonelada. A este encarecimiento se suma la subida del gasóleo agrícola, que en apenas una semana ha pasado de 0,85 a 1,80 euros por litro, lo que supone un sobrecoste anual de entre 8.000 y 10.000 euros por explotación.
El sector reclama medidas urgentes al Gobierno
Francisco José García, presidente de la Asociación de Jóvenes Agricultores (ASAJA) de Madrid, ha reclamado una intervención directa del Gobierno para contener los precios, en una entrevista para ‘COPE’. “No entiendo por qué, si pagamos un SMI, no ponen un precio tope al gasóleo, o que nos quiten el IVA del 21% tras la subida”, ha señalado, haciendo hincapié en que se planteen medidas fiscales o regulatorias que amortigüen el impacto de los costes energéticos en el sector.
Además, este malestar se ve agravado por la percepción de que la escalada de precios no responde solo a factores de mercado, y desde el sector se apunta a posibles “prácticas especulativas” de los operadores petrolíferos. En este sentido, los agricultores subrayan que España no depende directamente de zonas en conflicto para su abastecimiento y dispone de reservas estratégicas para unos 90 días, lo que, en su opinión, cuestiona las subidas.
Pero el encarecimiento de la energía no solo afecta al campo, sino que se extiende al conjunto de la economía. Según el último boletín petrolero de la Unión Europea, “el precio medio del diésel ha aumentado un 14,1% en la última semana, hasta situarse en 1,6 euros por litro, mientras que la gasolina ha subido un 7,7%, también hasta los 1,6 euros”, según recoge COPE.
“Llenar un depósito cuesta unos 9,5 euros más que hace un año”
Un incremento que tiene un reflejo inmediato en el bolsillo de los consumidores, ya que “llenar un depósito medio de 55 litros de diésel cuesta ya 90,47 euros, unos 9,5 euros más que hace un año”, denuncia Francisco José. Mientras que en el caso de la gasolina, el coste ronda los 88 euros, 3,25 euros más que en el mismo periodo del año anterior.
Sin embargo, las perspectivas apuntan a nuevas subidas. Con el barril de petróleo por encima de los 100 dólares, los expertos prevén que esta tendencia continúe en las próximas semanas. Mientras tanto, desde el ámbito económico se recomienda a los conductores buscar estaciones de servicio más competitivas para mitigar el impacto.
Por su parte, en el sector agrario, las alternativas son limitadas, ya que la dependencia del gasóleo para la maquinaria y el transporte agrava de forma directa los costes de producción del sector.

