Un regalo de Navidad extraviado durante casi medio siglo ha reaparecido de forma inesperada en una vivienda de Lombard, un suburbio de Chicago. Tim King, un contratista de 46 años, descubrió el paquete oculto tras una pared mientras realizaba una pequeña reforma en el baño de la casa de sus padres, el mismo hogar en el que creció.
El hallazgo se produjo cuando King, propietario de una empresa de construcción, revisaba el interior de un tabique antes de cerrarlo con pladur. “Pensé que debía comprobar que no hubiera nada ahí detrás y, efectivamente, había un regalo”, explicó el propio King al medio local WGN.
Al retirar el panel de yeso, descubrió un paquete envuelto en papel infantil de Disney, amarillento por el paso del tiempo. La sorpresa fue mayor al ver que el regalo tenía escrito su nombre con la letra de su madre.
Según explica, sus padres solían esconder los regalos de Navidad en el ático, y cree que el paquete cayó por accidente entre las paredes durante alguna de las reformas que ha tenido la casa a lo largo de los años. La vivienda ha pertenecido a su familia durante tres generaciones y ha sido ampliada en varias ocasiones, lo que facilitó que el regalo quedara oculto.
Un juguete comprado hace casi 50 años
Antes de abrir el paquete, King esperó a que su madre estuviera presente, aunque ella no recordaba haber comprado aquel regalo. En su interior encontró un juego de Matchbox Thunder Jets, un juguete muy popular a finales de los años setenta. “Habría sido un regalo increíble. Yo tenía seis años”, explicó. El hombre cree que el juguete fue comprado para la Navidad de 1978.
Aunque la historia sucediera hace 1 año, ha vuelto a circular recientemente después de que King compartiera una publicación por el aniversario del hallazgo en la que escribió lo siguiente:
“Hace un año, estábamos terminando de reformar el cuarto de baño de la casa de mis padres, la misma casa en la que crecí. En la pared, encontré un regalo con mi nombre escrito con la letra de mi madre, olvidado por todos, incluido el niño de seis años que era yo y que se suponía que debía abrirlo la mañana de Navidad”.
El caso ha llamado la atención de miles de personas al mezclar la sorpresa, los recuerdos de infancia y el valor sentimental de los objetos guardados durante años. Un regalo perdido durante décadas que, finalmente, llegó a su destinatario.