Renfe ha puesto en marcha PaseVía, un nuevo pase flexible para usuarios frecuentes de los servicios Avant que busca ajustarse a los desplazamientos de quienes han organizado su rutina “entre dos ciudades”. La compañía presenta el producto como un sistema más próximo a la realidad de los viajeros que encadenan trayectos por motivos de trabajo o estudios y, en esa idea, reivindica el tren como “extensión” del hogar y de la oficina.
La principal novedad de PaseVía es el cambio de lógica respecto a los abonos tradicionales. Renfe lo resume con el lema “Paga Según Viajas”, es decir, que la persona suscrita paga únicamente por los trayectos que efectivamente realiza y el cargo se efectúa el mismo día del desplazamiento, sin desembolsos anticipados. Sobre esa base, el modelo incorpora descuentos progresivos sobre la tarifa general.
La rebaja arranca en el 45% y puede llegar al 90% en los casos de mayor recurrencia, a partir de 120 viajes en un trimestre, un umbral que Renfe traduce en “más de un 72% de descuento medio” para el conjunto del periodo.
La empresa enmarca el lanzamiento en el Plan de Mejoras de los Servicios Avant, impulsado por el Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible. También lo apoya en cifras para dimensionar el público objetivo: en 2024 se realizaron más de seis millones de viajes con abonos Avant, en su mayoría de personas que utilizan el tren a diario. Es sobre ese perfil donde Renfe sitúa el potencial ahorro.
Según sus datos, el billete sencillo Avant tiene un precio medio de 22,80 euros y un usuario frecuente puede superar los 5.000 euros de gasto anual. Con PaseVía, ese desembolso bajaría, en el escenario de partida, hasta unos 2.760 euros con el descuento del 45% y podría descender hacia los 1.400 euros al año en los casos más intensivos, con precios por viaje que la compañía sitúa en 6,40 euros.
Cómo funciona PaseVía
El funcionamiento del sistema combina flexibilidad con un compromiso mínimo de uso. La suscripción exige alcanzar 20 viajes durante un trimestre natural o, alternativamente, 10 viajes en un periodo de 45 días. Si no se llega a esas cifras, se aplica un cargo por la diferencia entre los viajes obligatorios y los que realmente se han hecho. Renfe explica que el importe de esos trayectos no realizados se calcula tomando como referencia el origen-destino más utilizado por el viajero, una forma de equilibrar, según la compañía, la adaptación a cambios de agenda con la “sostenibilidad del modelo”.
La suscripción, siempre según Renfe, es gratuita y se tramita en su web, donde el usuario puede consultar y gestionar en tiempo real tanto los desplazamientos como los pagos asociados. El abono queda vinculado a una tarjeta bancaria y cada reserva genera un correo de confirmación con los detalles del trayecto y el importe que se carga.
La compañía subraya que el diseño pretende evitar dos problemas habituales de los abonos cerrados: la caducidad y la pérdida de viajes por imprevistos, situaciones que hasta ahora podían traducirse en trayectos “pagados pero no viajados”.
Otra diferencia relevante está en el alcance del pase. Frente al abono vigente, asociado a un único trayecto, PaseVía permite viajar en todos los servicios Avant con independencia del origen y el destino, y mantiene la reserva gratuita. Renfe añade que esa reserva puede cancelarse sin coste hasta 60 minutos antes de la salida del tren, un margen que busca dar aire a quienes dependen de horarios cambiantes, reuniones que se alargan o clases que se reprograman.
El sistema incorpora, además, condiciones de control para evitar un uso indebido. PaseVía es personal, nominativo e intransferible y el personal de Renfe puede solicitar la identificación junto con la suscripción, en formato físico o digital. En caso de detectar fraude, la compañía señala que la suscripción se bloquea automáticamente, impidiendo nuevas reservas y la contratación de otra durante 60 días.