Hasta ahora, había una única certeza que nos igualaba a todos: no importa el dinero que tengas en el banco o lo mucho que te cuides, la muerte era un destino inevitable. Durante milenios, el ser humano ha aceptado el desgaste de sus órganos y la fragilidad de sus huesos como una ley natural imposible de romper.
Sin embargo, lo que antes era ciencia ficción hoy es un anuncio que está dejando a la comunidad internacional en shock. Científicos aseguran que la vejez ya no es un proceso natural, sino una “enfermedad curable”. Y es que, la tecnología está a punto de romper la barrera biológica del tiempo.
De hecho, expertos en longevidad, señalan que “el primer ser humano que va a vivir 1.000 años ha nacido ya”, así lo confiesa José Luis Cordeiro, ingeniero, economista y científico formado en el MIT y defensor de la inmortalidad biológica y la superinteligencia para 2045. Este, no es el único científico que lo afirma. De hecho, el primero que lo hizo fue Raymond Kurzweil, autor de The Singularity is Nearer.
Nanorobots en la sangre: reparaciones en tiempo real
Kurzweil sostiene que la clave no es solo vivir más, sino dejar de envejecer. ¿Cómo? Mediante la unión de biotecnología y la inteligencia artificial. El científico propone una solución que parece invisible al ojo humano: “La solución definitiva más prometedora son los nanorobots”.
Estos diminutos dispositivos se encargarían de reparar células individuales y tejidos locales desde dentro. Según el experto, al controlar el suministro de sustancias vitales y mantener las estructuras de los órganos, estos robots “pueden mantener el cuerpo de una persona en buen estado de salud indefinidamente”. La meta es ambiciosa: que en 2050, alguien de 100 años tenga la vitalidad de una persona de 30.
Si el envejecimiento es reversible, las dolencias que nos aterran hoy podrían pasar a la historia. Tal y como señalaba José Luis Cordeiro ante las cámaras de Antena 3, “si curamos el envejecimiento, olvídate de Alzhéimer, olvídate de Párkinson, olvídate de ataques al corazón”.
Y es que, Cordeiro va más allá: vaticina que para 2045 estos avances serán una realidad del día a día y, lo más importante, accesibles para todos sin importar el dinero que se tenga en el banco. Lo cierto es que actualmente, la ciencia ya está logrando hitos que hace una década eran impensables, como el rejuvenecimiento de ojos: “Hace treinta años había muchos tipos de cáncer sin cura, hoy son curables”, añade por su parte el doctor Khan.