La Dirección General de Tráfico (DGT) pone en marcha este viernes, 27 de marzo, a partir de las 15.00, el dispositivo especial para la Semana Santa de 2026, un periodo en el que el organismo estima que se produzcan más de 17 millones de movimientos de largo recorrido. Se trata de la primera gran operación salida del año que se afronta bajo la plena vigencia de la obligatoriedad del dispositivo de preseñalización de peligro V-16, que sustituye a los tradicionales triángulos desde el pasado 1 de enero.
El despliegue, que concluirá a la medianoche del lunes 6 de abril, festivo en siete comunidades autónomas como Cataluña, País Vasco o la Comunidad Valenciana, se divide en dos etapas diferenciadas. La primera fase, que comprende este fin de semana, controlará 4,3 millones de desplazamientos. No obstante, el mayor flujo circulatorio se espera para la segunda fase, que comenzará el miércoles 1 de abril en la mayor parte de España, a excepción de Cataluña y la Comunidad Valenciana, donde el inicio se pospone al jueves.
La siniestralidad vuelve a centrar la preocupación de las autoridades. El año pasado, la Semana Santa se cerró con 27 fallecidos en las carreteras españolas. De ellos, ocho eran motoristas, un dato que ha llevado a la DGT a realizar un llamamiento específico a la prudencia para quienes aprovechan estos días de descanso para circular sobre este tipo de vehículo.
Medidas de regulación durante Semana Santa
Para tratar de mitigar las retenciones y garantizar la fluidez, Tráfico instalará carriles reversibles y adicionales en los puntos de mayor congestión. Estas medidas suelen ser críticas en las salidas de Madrid y en los accesos a las zonas de costa. Además, se paralizarán las obras en la red viaria y se restringirá la circulación de camiones de mercancías en tramos y horas específicas para favorecer el tránsito de turismos.
El control del cumplimiento normativo se reforzará con la máxima disponibilidad de medios técnicos y humanos. Agentes de la Agrupación de Tráfico de la Guardia Civil contarán con el apoyo de radares fijos y móviles de velocidad, así como de cámaras dedicadas a supervisar el uso del cinturón de seguridad y del teléfono móvil. Como complemento, desplegarán medios aéreos que sobrevolarán las carreteras durante todas las jornadas que dure el dispositivo.
Tecnología contra la siniestralidad
La gran novedad de este año reside en la integración tecnológica. La señal V-16 obligatoria no solo actúa mediante un destello físico, sino que se conecta con la plataforma DGT 3.0, comunicando la incidencia de forma virtual y en tiempo real a los navegadores de otros vehículos y a los paneles de mensaje variable, permitiendo que otros conductores se anticipen del peligro. Según datos del organismo, ya se activan una media de 2.700 incidencias diarias a través de este sistema.
Paralelamente, el teléfono de información sobre el estado de las carreteras, el 011, ha sido reformado mediante la incorporación de inteligencia artificial. El sistema ahora permite el procesamiento del lenguaje natural para identificar entidades relevantes y, como novedad idiomática, atenderá a los ciudadanos en castellano, inglés, catalán, gallego y euskera.
Claves para un viaje seguro
La Dirección General de Tráfico subraya que la planificación anticipada y la prevención ante imprevistos es fundamental para garantizar la seguridad vial durante esta salida. Es obligatorio el uso de la baliza V-16 conectada si el vehículo queda detenido, ya que permite que otros conductores reciban una alerta en sus navegadores antes de llegar al punto de la incidencia.
Las autoridades insisten en que la meteorología puede ser un factor determinante. “Cualquier incidencia meteorológica disminuye la visibilidad y la adherencia” advierten desde el organismo estatal, recomendando aumentar la distancia de seguridad en condiciones meteorológicas adversas y consultar las franjas horarias más favorables para viajar, evitando especialmente las salidas el viernes por la tarde y los regresos masivos del domingo y lunes de Pascua.
En situaciones de clima extremo, las autoridades recomiendan detener el coche fuera de la carretera en un lugar apropiado hasta que mejoren las condiciones. Es vital no abandonar el vehículo a menos que se tenga la certeza de alcanzar un refugio seguro para solicitar ayuda. Asimismo, se debe facilitar la marcha de las Fuerzas de Vigilancia y los servicios de emergencia, permitiendo que accedan rápidamente a cualquier punto de la vía en caso de necesidad.
Finalmente, Tráfico apela a la responsabilidad individual con un recordatorio estricto sobre los factores de riesgo habituales: “no usar el teléfono móvil mientras se conduce, no conducir ni dejar a nadie que conduzca si se ha ingerido alcohol u otras drogas y respetar los límites de velocidad, así como el resto de las normas de tráfico”.
En definitiva, la planificación anticipada de la ruta, consultando las franjas horarias más favorables, sigue siendo la mejor herramienta para evitar tanto las retenciones como los imprevistos de última hora.