Javier López, agricultor: “No paran de entrar inmigrantes ilegales que te tocan a la puerta del invernadero, pero no tienen ni un mísero papel en regla. Tenemos la capacidad de contratar, lo que no tenemos es la posibilidad”

Reclama poder contratar a los inmigrantes sin papeles y niega que en la agricultura almeriense exista explotación laboral.

Javier López, agricultor |YouTube (Beagro)
Fecha de actualización:

La provincia de Almería, caracterizada por ser la huerta de Europa, depende en gran medida de la mano de obra extranjera para sostener su modelo intensivo de producción bajo invernadero. Sin embargo, la escasez de trabajadores con documentación en regla es un problema real.

El sistema actual exige a los inmigrantes permanecer al menos tres años en situación irregular antes de poder iniciar los trámites de regularización administrativa, lo que impide su contratación legal en ese periodo. Contra ello, agricultores y organizaciones del sector reclaman desde hace tiempo una reforma que facilite la incorporación de estos trabajadores.

Entre ellos, Javier López, agricultor almeriense que ha reabierto el debate sobre la contratación de inmigrantes en el campo durante una entrevista para el podcast ‘Be agro’, en el que denuncia las trabas legales que impiden emplear a quienes aún no han regularizado su situación en España. Y aunque, según señala, el sector agrícola “tiene la capacidad de integrar y dar trabajo” a los inmigrantes recién llegados, reconoce que “no tiene la posibilidad de hacerlo” porque la ley no lo permite.

Critica que no puedan dar trabajo a los inmigrantes recién llegados

El agricultor insiste en la necesidad de un cambio en la regulación de estas personas. “Si no paran de entrar inmigrantes ilegales y te tocan a la puerta del invernadero, pero no tienen ni un mísero papel en regla…”, lamenta Javier, criticando que a los trabajadores extranjeros “apenas les dan la cartilla sanitaria” y que, con ese documento, “ya deberían poder ser dados de alta”. Subraya que debería bastar con ese registro sanitario “para poder ir a la gestoría, hacerle un contrato y pagar por él, darlo de alta y que vaya cogiendo antigüedad”.

“La inmigración que entra ilegal tiene que estar tres años, incluso más a veces, viviendo en el país para poder regularizarse”.

Javier recalca que “la mayoría de la mano de obra en el campo son inmigrantes” y que los empresarios agrícolas están “agradecidos de que estén”, pero lamenta que las restricciones legales provoquen que muchos pasen “tres años o más viviendo en España en situación irregular hasta poder obtener los papeles”.

Explotación laboral en la agricultura

Aunque la precariedad de los trabajadores sin papeles facilita abusos difíciles de denunciar, especialmente en las campañas de mayor demanda de mano de obra, el agricultor rechaza y desmiente las acusaciones y prejuicios sobre la explotación laboral en el sector.

Asegura que en los invernaderos de Almería “todo el mundo trabaja igual, agachando el lomo”, insistiendo en que la situación actual “no es de esclavismo, sino de falta de medios legales para contratar”.

Archivado en

Otras noticias interesantes

Lo más leído

Últimas noticias