A los 20 años, mientras muchos jóvenes piensan en qué estudiar o qué hacer con su futuro, Iván y Jose decidieron dar un salto al vacío y abrir su propia cafetería. Lo que empezó como una idea entre amigos se ha convertido en una historia de éxito.
“Esta locura comenzó a principios de año cuando nos fuimos a Corea. Ahí vimos una ida que nos flipó: café de sabores. Había franquicias que tenían unas cartas enormes y a nosotros nos encantaba ir a probar un café diferente cada día”, explican a través de sus redes sociales.
De aquel viaje nació Waw Café, un proyecto que tardó más de siete meses en hacerse realidad. No fue un camino fácil. De acuerdo a los jóvenes malagueños, estuvo lleno de obstáculos, rechazos bancarios y muchas horas de trabajo.
“Pensaron que no lo conseguiríamos”
En países asiáticos como Corea del Sur, el concepto de las cafeterías temáticas y los cafés de sabores lleva años triunfando. Iván y Jose lo vieron claro desde el principio: querían traer algo así a España.
“Dimos muestra de café a más de 200 personas y como vimos que gustó, lo empezamos a vender en cafeterías”, confiesan. La respuesta fue tan buena que decidieron ir un paso más allá y abrir su propio local.
“Cuando empezamos a buscar local, todos eran carísimos y cuando por fin encontramos uno, estaba fatal: cables por el suelo, una puerta que no abría… hubo un momento en el que pensamos que no íbamos a poder abrir”, recuerdan.
Sin ahorros suficientes y sin préstamos aprobados, pensaron en rendirse; pero su convicción fue suficiente para salir adelante: “Mucha gente empezó a pensar que no lo íbamos a conseguir, pero nosotros creíamos en el proyecto y por nada del mundo pensábamos en darnos por vencidos”, aseguran.
“Lo hicimos todo nosotros”
Tras meses de trámites y negativas bancarias, un pequeño préstamo les dio el impulso que necesitaban para arrancar. “No era mucho dinero, pero lo suficiente para empezar a pagar esas cosas que nosotros no podíamos y empezar a arreglar el local”, señalan.
A partir de ahí todo fue esfuerzo manual, ahorro extremo y trabajo en equipo: “Hemos abierto la cafetería sin dinero. Hemos tenido que hacer todo nosotros: pintamos la fachada por 150 euros, construimos la barra por 400, pusimos el sueño por 150… conseguimos la cafetera gratis y la nevera y otros electrodomésticos a plazos, pagando ahora 500 euros”, cuentan.
En total, calcularon una inversión aproximada de 12.140 euros, financiada con creatividad, ayuda puntual de amigos y mucha determinación. “Cada vez el local tenía mejor pinta, poco a poco la gente empezó a venir a apoyarnos”, afirman.
A finales de 2025 abrieron las puertas de Waw Café, en la calle Esperanto, en Málaga. Desde entonces, el negocio ha dado sus frutos.
Emprender en España para los jóvenes
Lo que Iván y Jose han conseguido no es común. Según el Mapa del Emprendimiento en España, elaborado por South Summit e IE University, solo el 6% de los emprendedores españoles tienen menos de 25 años, y la mayoría asegura enfrentarse a grandes dificultades para acceder a financiación.
Además, el Instituto Nacional de Estadística (INE), confirma que la edad media de los emprendedores en el país ronda los 41 años, lo que demuestra lo excepcional de casos como estos jóvenes malagueños.
Las principales trabas que se denuncian son la falta de crédito, los elevados costes iniciales y la burocracia. Obstáculos que Iván y Jose conocen muy bien.