A menudo damos más importancia al trabajo de la que se merece. La vida es lo que pasa al salir de nuestro puesto y, a veces, esto se entiende demasiado tarde. Es lo que ha querido recordar el abogado laboralista Ignacio de la Calzada, más conocido como ‘Un tío legal’ en redes sociales, que ha dejado clara que, de las cuatro formas que existen de irte de un trabajo, la más probable es la del despido (las otras son por jubilación, fallecimiento o dimisión).
Sobre esto, ha querido lanzar un mensaje a todos los trabajadores y es que, después de un despido, la empresa, “como mucho” tarda un par de semanas de olvidarse de todo. “Se olvidan esas horas extras interminables que hacías por el bien de la empresa, porque pensabas a lo mejor que ibas a heredarla”, manifiesta, exponiendo que “esos esfuerzos en dejar cumpleaños, eventos familiares, que te perdiste muchísimas cosas de tu familia, no van a volver y no se van a recuperar”.
Una realidad dura pero muy extendida, debiendo, en su opinión, conocerla todas las personas que se encuentran trabajando, sobre todo aquellas que no saben poner límites y hacen de su puesto su vida: “El día de mañana, cuando digas, ‘ostras, me perdí el cumpleaños de mi hijo de 10 años’, no vas a acordarte de lo que estabas haciendo, de esa faena tan importante, de ese trabajo que tenía que salir y que tenías que quedarte. De eso no te vas a acordar. De lo único que te vas a acordar es de que te perdiste el cumpleaños de tu hijo con 10 años”, advierte rotundo.
“Hay que esforzarse, pero tampoco exijas unos esfuerzos que vayan a sacrificar tu vida personal”
Ignacio de la Calzada ha querido aclarar que “hay que esforzarse, mucho” pero que “tampoco exijas unos esfuerzos que vayan a sacrificar tu vida personal, porque eso nadie te lo va a reconocer”. “El día de tu muerte te van a poner en la lápida ‘trabajó muchísimas horas’. Si quieres ese reconocimiento, te lo regalo”, añade contundente.
Ante este escenario, recomienda, primero, buscar un trabajo en el que “te valoren” y donde puedas reclamar tus derechos laborales, así como que no haya problema con compensar las horas extra como se deben, con tiempos de descanso o mediante una retribución económica. Y, ante todo, no hacer “un sacrificio de tu vida personal por un trabajo”.
“Tu salud mental es lo más importante, así que olvídate de grandes cargas mentales por el trabajo. Si te pasa eso, sacrifica ese trabajo, pero no sacrifiques tu vida”, concluye.