Arseniy, empresario que factura 42.000 mil euros al mes alquilando trasteros: “Puedes subir el precio un 10% cada año y solo pierdes el 3% de clientes"

Con el metro cuadrado por encima de 2.000 euros y pisos cada vez más pequeños, muchos españoles recurren a espacios extremos para guardar cajas, muebles y todo lo que ya no cabe en casa.

Arseniy y una imagen de los trasteros. |YouTube|@AdrianG.Martin
Fecha de actualización:

Los trasteros han pasado a convertirse en uno de los negocios más rentables y estables de España. Sin necesidad de grandes campañas publicitarias ni personal numeroso, este sector ha ido creciendo al ritmo de las ciudades, donde cada metro cuadrado cuenta.

Arseniy es el fundador de Balearic Box, una empresa que factura más de 40.000 euros al mes en alquilar espacios de almacenamiento. “Generamos más o menos 42.000 euros cada mes y tenemos gastos de 19.000 euros”, confiesa a Adrián G.Martín.

Los trasteros, un negocio en aumento

Montar un negocio de trasteros no es para todos los bolsillos. “Para tres plantas necesitamos una inversión de más de 1 millón de euros”, explica. Si alquilas el edificio completo, calcula entre 8 y 10 años para recuperar la inversión, pero “es más rentable comprar la nave”.

La clave está sin duda en la ubicación: cerca de zonas urbanas, con buen acceso para vehículos y alta demanda de espacio extra. Lo cierto es que en España, el mercado de trasteros ha crecido más del 15% anual en los últimos cinco años, según datos del sector inmobiliario. Las grandes ciudades como Madrid o Barcelona lideran la lista debido a los pisos cada vez más pequeños.

Con 346 trasteros operativos, Arseniy tiene que pagar el alquiler del edificio, el cual asciende a 11.000 euros mas IVA. A eso se suma 4.000 euros brutos en nóminas, 300 euros en electricidad, 100 en agua y marketing vía Google Ads.

“Solo necesitas una persona por cada 2.000 metros de unidades”, explica. Con apenas dos empleados, se gestionan cientos de espacios. El resultado: un margen del 50% en ingresos. Pero si eres dueño del inmueble, “después del 5 o 10% de ocupación, vas a recibir un dinero y es rentable”.

“Perdimos el 30% de ingresos”

No todo ha sido ‘miel sobre hojuelas’ para Arseniy. Un problema con el Ayuntamiento le obligó a pasar de 500 unidades a 346. “En total perdimos 300.000 euros… un 30% de ingresos, pero son las leyes de España”, señala.

Aun así, el negocio resiste. Afirma que se trata de un ingreso pasivo “porque también hay trasteros donde no tienes personal”. Sin embargo, la parte más dura es llegar al 80% de ocupación, pero una vez logrado, fluye solo.

La demanda no para de crecer. “Cada año hay más y más personas; más y más cosas y necesitas espacio para guardar estas cosas”, dice. Y es que España es el cuarto país europeo en alquiler de trasteros, con más de 1.200 instalaciones y un volumen de negocio que supera los 500 millones de euros al año, según estimaciones del sector. 

“Subes el precio, pero solo pierdes el 3% de clientes”

El perfil del cliente es muy variado: familias que mudan muebles, pequeñas empresas con excedentes, estudiantes con trastos universitarios e incluso viudos que guardan recuerdos. La media de estancia es de 18 meses, y en algunos lugares llegan a cobrar 50 euros por módulos de 3 o 4 metros cuadrados.

La gran ventaja de este modelo es la estabilidad. Los clientes no rotan como en un comercio, sino que pagan mes a mes. “Puedes subir el precio un 10% cada año y solo pierdes el 3% de clientes” en mercados maduros, lo que facilita mantener niveles de ocupación estables a largo plazo.

En un país donde el metro cuadrado de vivienda supera ya los 2.000 euros de media, los pisos son cada vez más pequeños y ya no caben cajas, muebles ni demás trastos. Esto lleva a que cientos de españoles busquen espacios fuera de sus hogares para guardar sus cosas.

Otras noticias interesantes

Lo más leído

Últimas noticias