Para poder ser beneficiario de una pensión de incapacidad permanente en España, es obligatorio pasar por una evaluación de un Tribunal Médico, dependiente del Instituto Nacional de la Seguridad Social (INSS). Este organismo analiza nuestro estado de salud y determina hasta qué punto nuestras limitaciones físicas o psicológicas afectan a nuestra capacidad laboral.
El tribunal estudia informes médicos, el historial clínico y pruebas complementarias con el objetivo de establecer si la persona puede seguir desempeñando su profesión habitual o cualquier otro trabajo, y en función de ello decide si le corresponde una pensión de incapacidad permanente y en qué grado.
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Siendo un paso tan importante, muchos abogados intentan ayudar a los solicitantes para poder pasar por este trámite lo mejor posible. Uno de ellos es el abogado experto en incapacidades Pablo Ródenas, quien en uno de sus últimos vídeos ha querido avisar del profesiograma, un documento que tacha de “fundamental” pero que la mayoría desconoce.
“Puedes tener buenos informes médicos y perder en el tribunal médico por no tener este documento. El gran desconocido en las incapacidades permanentes se llama profesiograma y casi nadie lo pide por desconocimiento”, advierte.
Qué es el profesiograma y por qué es útil
Tal y como explica Ródenas, “es un informe que elabora la empresa en la que trabajas, donde se detalla exactamente qué haces, cuánto peso levantas, cuánto tiempo estás de pie y qué esfuerzo físico o mental exige tu puesto”, informando de que “es literalmente una radiografía real de tu trabajo”.
Ahora, ¿por qué es importante? Este abogado explica que el Tribunal Médico no solamente valora tu enfermedad, sino también si puedes ejercer tu profesión habitual. “Aquí está la clave de todo. Sin profesiograma, tus limitaciones médicas están en abstracto. Con profesiograma, se comparan directamente con las exigencias real de tu puesto”, aclara.
Para entenderlo mejor, pone el ejemplo de un mozo de almacén con una lesión lumbar: “Si el documento acredita que levanta 25 kg a diario, la limitación encaja. Sin ese dato, en cambio, todo es mucho más discutible”.
“Fundamental” para la incapacidad permanente total
Este documento no influye por igual en los distintos grados de incapacidad permanente. Pablo Ródenas indica que en el grado absoluta “no siempre es determinante”, pero en la incapacidad total para tu profesión habitual “es prácticamente fundamental solicitarlo a tu equipo de recursos humanos”.
El motivo es que, en el grado total, la clave está en demostrar que no puedes ejercer tu profesión habitual, tu trabajo concreto. “El error habitual es que muchos trabajadores van al tribunal con informes médicos perfectos, pero sin acreditar las exigencias reales de su puesto. Y el INSS entonces dice, ‘vale, pues con esa patología podría entonces trabajar en otra cosa’. Y sin profesiograma la defensa se debilita”, agrega el abogado.
En último lugar, como suele ir recordando a través de sus vídeos, advierte de que la incapacidad permanente “no se gana solo con diagnóstico”, sino “conectando tu lesión con tu puesto real”. En este sentido, concluye que “el profesiograma es el puente entre ambos”.