El campo español envejece y cada vez está más vacío. La agricultura, ese motor imprescindible del país, se enfrenta a una de sus mayores crisis: faltan manos jóvenes para continuar el trabajo. Según los últimos datos del Ministerio de Agricultura, apenas el 6% de los titulares de explotaciones agrarias en España tienen menos de 35 años. Si la tendencia se mantiene, cuando la actual generación de agricultores se jubile, muchas tierras quedarán sin relevo.
El problema no es solo generacional, también de rentabilidad. Cultivar, regar, recoger o transportar cuesta más cada año, mientras el margen de beneficio es menor. Y es que la burocracia tiene a muchos agricultores al límite. Y en medio de este panorama está David, un joven malagueño enamorado del campo que ha puesto voz a una realidad que, hasta ahora, pasaba desapercibida.
“Nos pagan 10 céntimos el kilo”
David es agricultor y, entre tantos vegetales, cultiva pimientos, una de las hortalizas estrella de la exportación española. Sin embargo, ha aprovechado sus redes sociales para denunciar que no todo es tan bonito como parece. “Me siento indignado. No puede ser que hayamos vendido los pimientos a 10 céntimos el kilo. Una caja de pimientos son 50 céntimos y dos cajas valen lo mismo que una bolsa de ‘gusanitos’”, explica.
El joven detalla que muchos agricultores piensan en tomar la decisión drástica de “arrancar los pimientos” o regalarlos debido a la situación insostenible que se vive en la actualidad. Y es que las cifras no mienten. Aunque el precio medio al agricultor en 2025 fue de 1,18 €/kg, los picos actuales superan los 3 €/kg en febrero de 2026, sobre todo en variedades como el California rojo o el amarillo; pero esa es la excepción.
En los meses de sobreoferta, el precio se hunde y el productor trabaja sobre pérdidas. Cultivar una hectárea de pimientos nunca fue tan caro. Tan solo en el último año se estima que aumentó un 30% más que hace cinco años. Los fertilizantes se han encarecido, el coste energético de los invernaderos se ha disparado y el agua es cada vez más cara y escasa. A ello se le suma el impacto directo del Salario Mínimo Interprofesional, que en un sector intensivo en mano de obra deja menos margen aún.
“Mil kilos de pimientos son 100 euros. Le quitas portes y gastos y te quedan 60 euros. Vete al súper y dime si con esos 60€ compras 1.000kg de pimientos. Este es el futuro que estamos dejando", dice.
España, el huerto de Europa
España sigue siendo el mayor exportador de hortalizas frescas de Europa, especialmente gracias al eje Almería-Murcia. Pero existe una paradoja: el país que alimenta a media Europa, tiene a sus agricultores al límite.
“Yo quiero vivir de esto, no pasar miserias. No tengo un gran terreno, pero quiero luchar, quiero ser agricultor y ganadero”, dice David. “Se desmotivan por lo burocrático, pero también ven que luego sus explotaciones no tienen rentabilidad”, puntualiza.
Lo cierto es que el Ministerio de Agricultura lleva años alertando del riesgo de envejecimiento rural. Se estima que en España, más del 40% de los agricultores supera ya los 60 años, y el número de incorporaciones jóvenes desciende cada vez más.
Para frenar esta situación se han impulsado ayudas específicas para menores de 40 años y programas de transición digital y ecológica del sector. Pero en la práctica, muchos potenciales nuevos agricultores se topan con costes de entrada muy altos y trámites interminables. Lo único que pide David es "que nos dejen vivir y que podamos trabajar y comer dignamente".