En una sociedad donde la natalidad va en descenso, la historia de Elena y su familia rompe todos los esquemas. No son diez ni once; en realidad son 13 hijos los que componen este clan que desafían la logística moderna.
Con el mayor, Carlos, ya independizado a sus 32 años, y el pequeño de tan solo ocho, la vida en este hogar es como ellos mismos describen: una aventura “de otro nivel”.
La cesta de la compra para 13 hijos
Mantener a una familia de este tamaño requiere una organización casi militar. Según los datos aportados por la propia Elena, los números son de vértigo: consumen 24 huevos cada tres días, nueve litros de leche diarios y dos paquetes grandes de pan de molde al día.
De acuerdo a la OCU, el precio medio de una cesta básica en 2025 se situó en torno a los 110 euros semanales por hogar. Si esto se multiplica por catorce, contando a los padres, la cifra roza los 2.000 euros mensuales solo en alimentación.
“Date cuenta de que los mayores son todo chicos, llevan una dieta muy deportista y necesitan mucha proteína como pasta, huevo o arroz. Es verdad que no son cosas caras, pero como trabajan, ellos proveen su propia comida”, confiesa Elena en Y ahora Sonsoles.
A pesar de ello, el monto es alto. Y es que la comida no solo repercute en las carteras de Elena y su marido, sino también impacta en sus electrodomésticos. La familia llega a poner hasta cuatro lavadoras diarias y el nivel de uso del lavavajillas es tal que necesitan comprar uno nuevo cada año.
A todo esto se suma el alquiler, los suministros y el colegio, que junto a la comida, llegan a alcanzar los 12.000 euros mensuales.
“No podemos ahorrar”
Elena es autónoma y su marido empresario. Ambos aseguran que, a pesar de los ingresos, “vivimos al día” y no existe un margen para el ahorro.
Con tantos miembros, cada uno debe cumplir un papel. Teresa, de 12 años, asume que es la ‘minijefa’ del clan y se encarga de coordinar a los hermanos más pequeños. Aunque algunos de los hijos bromean con que es “mandona”, ella asegura que solo intenta controlar a los más hiperactivos.
Salir de casa es otro reto monumental. La familia no cabe en un vehículo normal; disponen de una furgoneta y un coche de cinco plazas, aunque en ocasiones especiales, como las vacaciones, necesitan movilizar hasta tres coches para trasladarse.