A pesar del crecimiento del emprendimiento femenino en los últimos años, las mujeres autónomas siguen enfrentándose a importantes desigualdades económicas y sociales respecto a sus homólogos hombres. Así lo ha señalado la Unión de Profesionales y Trabajadores Autónomos (UPTA España) que, con motivo del Día Internacional de la Mujer, ha querido desgranar algunas de ellas.
Actualmente, hay 1.268.589 mujeres afiliadas al Régimen Especial de Trabajadores Autónomos (RETA), frente a 2.151.878 hombres, lo que sitúa la presencia femenina en torno al 37% del total del colectivo. Analizando estas, según los datos recopilados por UPTA, las mujeres autónomas mantienen una brecha de ingresos cercana al 30% respecto a los hombres.
Esta desigualdad, según la organización, se debe a factores como la mayor presencia femenina en sectores de menor rentabilidad, las dificultades de acceso a financiación o la mayor carga de responsabilidades familiares. Ahora, a pesar de percibir menos ingresos, trabajan más que sus homólogos masculinos. Según el análisis sobre igualdad y tiempos de trabajo en el trabajo autónomo, las mujeres autónomas trabajan de media entre 11 y 14 horas diarias, mientras que los hombres trabajan entre 9,5 y 10 horas al día, lo que supone hasta cuatro horas más de trabajo diario para las mujeres.
Como indica UPTA, a este tiempo dedicado al trabajo remunerado se suma el trabajo no remunerado vinculado a los cuidados y las tareas domésticas, que continúa recayendo mayoritariamente en las mujeres. De hecho, estas dedican de media 14 horas más a la semana que los hombres a estas actividades.
Menor pensión de jubilación
Las desigualdades anteriores no solo afectan al presente de las mujeres autónomas, sino también su futuro. Las mujeres autónomas perciben pensiones de jubilación aproximadamente un 25% inferiores a las de los hombres, con una media de 886,04 euros frente a los 1.174,26 euros que perciben ellos, lo que refleja las dificultades acumuladas a lo largo de su trayectoria profesional.
Un 25% menos de posibilidades de acceder a financiación
UPTA señala que, aunque las mujeres están liderando las tasas de emprendimiento en los últimos años, siguen encontrando obstáculos para consolidar sus proyectos empresariales. De hecho, según distintos estudios, tienen hasta un 25% menos de probabilidades de acceder a financiación empresarial, principalmente por la falta de avales o garantías.
Además, la presencia femenina sigue siendo muy reducida en sectores tradicionalmente masculinizados como la construcción, la industria o el transporte, donde apenas representan alrededor del 10% del total de personas trabajadoras autónomas. Las mujeres que desarrollan su actividad en estos sectores continúan enfrentándose a barreras invisibles como la discriminación, el rechazo o el acoso.
Así, esta organización advierte de que, pese a los avances en los últimos años, persisten importantes barreras estructurales para las mujeres autónomas, especialmente en ámbitos como la conciliación, el acceso a financiación o el crecimiento empresarial.
En palabras de Eduardo Abad, presidente de UPTA España, “el emprendimiento femenino está siendo clave para sostener el crecimiento del trabajo autónomo en nuestro país, pero todavía existen barreras estructurales que limitan el desarrollo profesional de muchas mujeres”.