Emigrar a otro país no es fácil, pues la dudas y las dificultades se unen otras cosas como los prejuicios culturales, miedos a la inseguridad o dudas sobre el futuro económico suelen frenar a quienes se plantean dar el salto. Ahora bien, son las historias de las propias personas las que desmontan muchos de esos temores y ponen el foco en las oportunidades que pasan desapercibidas desde España.
Es el caso de Paco Tanjawi, emprendedor español que reside en Tánger desde 2014 y que se ha convertido en una de las voces más influyentes sobre Marruecos en redes sociales. En una entrevista al canal de YouTube Me voy al mundo, relata cómo pasó de trabajar en la hostelería y gestionar negocios en España a liderar una de las agencias inmobiliarias más importantes de la ciudad, especializada en clientes extranjeros.
“Yo vine con muchos prejuicios. Decía que Marruecos era el país enemigo de España y que nunca lo visitaría”, reconoce. Todo cambió tras una visita casi accidental. “Vine tres días y la magia tangerina entró en mí. Vi claro que aquí faltaban cosas y que este país tenía futuro”.
Natural de Granollers (Barcelona), Paco comenzó su vida laboral en la hostelería. “Mi primer trabajo fue repartidor de pizzas. Luego limpié platos, fui camarero, encargado de restaurante…”, recuerda. Tras pasar por distintos sectores, incluida la seguridad privada y la gestión hotelera en Almería, decidió buscar nuevos horizontes.
“El problema es que cuando lo tienes todo hecho, necesitas más”, explica. Fue entonces cuando Marruecos apareció en el radar. “El Marruecos de ayer no es el de hoy. Y el Tánger de ayer no tiene nada que ver con el actual”.
Su primer negocio consistió en importar mobiliario de hostelería desde España. “Compraba liquidaciones de restaurantes que cerraban y aquí las vendía. Una cafetera que me costaba 150 euros, aquí se vendía por 900”, cuenta. Ese capital inicial fue el trampolín hacia el sector inmobiliario.
Alta rentabilidad y cero okupación ilegal
Con el tiempo, Paco orientó su actividad al ladrillo, primero con alquileres y después con promoción y construcción. Hoy, su agencia está especializada en compradores extranjeros. “Somos la agencia inmobiliaria número uno de Tánger para extranjeros”, afirma.
Uno de los grandes atractivos del mercado marroquí, según explica, es la rentabilidad. “En vivienda social y media puedes estar entre un 6% y un 12% en alquiler de larga temporada”, asegura. Los precios, además, siguen siendo muy competitivos. “Puedes comprar pisos desde 45.000 euros sabiendo que en diez años pueden valer el doble”.
A esto se suma un factor clave que preocupa a muchos inversores españoles. “Aquí no existe la okupación. Culturalmente está muy mal vista y en 24 horas la policía te tiene fuera si tienes todo en regla”, señala. “Eso da una tranquilidad enorme al propietario”.
Teletrabajar y jubilarse en Marruecos
Más allá de la inversión, Marruecos se está consolidando como destino para teletrabajadores y jubilados. “Esto es como la España de los años 80, pero con calidad de vida”, resume Paco. Crear una empresa resulta sencillo y con menor carga fiscal. “Te abres una empresa por unos 1.300 euros y no pagas autónomos. Solo tributas por lo que facturas”.
En el caso de los jubilados, el atractivo es aún mayor. “Con una pensión española aquí se vive muchísimo mejor. Hay apartamentos frente a la playa por 250 o 300 euros al mes y se respeta mucho a la gente mayor”, explica. Incluso destaca la existencia del Hospital Español en Tánger, que funciona como referencia para muchos residentes.
Un futuro lleno de oportunidades
Para quienes se plantean invertir, Paco tiene clara la zona con mayor proyección. “La mejor inversión ahora mismo es la Nueva Ciudad de Tánger. Antes de 2028 va a pegar un salto enorme”, advierte. “Es mejor tener cinco pisos en zonas de desarrollo que uno caro en la playa”.
Su mensaje final es claro. “El que es listo sabe que Tánger es un caballo ganador. Es la puerta de Europa y de África y tiene un crecimiento industrial brutal”. Y lanza una invitación directa: “A los españoles les diría que miren Marruecos sin prejuicios. Aquí hay futuro, oportunidades y una calidad de vida que muchos ya no encuentran en España”.

