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Los sectores del aceite y del vino español celebran el revés del Supremo de EE UU a los aranceles de Trump, que responde con un nuevo gravamen global del 10%

El mercado estadounidense, clave para el aceite y el vino españoles, sigue en el aire tras la nueva ofensiva arancelaria.

un hombre recoge aceituna
Camiones descargando aceituna en una almazara de Jaén |EFEAgro
Ana Cara
Fecha de actualización:
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El aceite de oliva y el vino, los productos agroalimentarios que más exporta España a Estados Unidos, han recibido con “esperanza” la noticia de la decisión del Tribunal Supremo de EEUU anunciada este viernes que declara ilegal buena parte de los aranceles impuestos por el presidente Donald Trump. El alivio del sector coincide, sin embargo, con una nueva ofensiva comercial de la Casa Blanca: “Es un gran honor para mí haber firmado un arancel global del 10% a todos los países”, escribió el mandatario en su cuenta oficial tras conocerse el fallo.

La Corte Suprema declaró que el Gobierno estadounidense se extralimitó en los poderes de emergencia invocados por Trump para imponer gran parte de sus gravámenes a los socios comerciales del país, al considerar que esos aranceles constituyen en la práctica un impuesto que requiere aprobación del Congreso.

El aceite, el producto español más exportado a EE UU

El sector agroalimentario español ha sido uno de los más afectados por el gravamen del 15% que Washington aplica desde el pasado agosto a los productos de la Unión Europea. Dentro del conjunto de exportaciones españolas a Estados Unidos, no solo agroalimentarias, el aceite de oliva es el producto más comercializado, con ventas por valor de 1.013 millones de euros en 2024. Los vinos envasados alcanzan los 400 millones.

El director adjunto de la Asociación Española de la Industria y el Comercio Exportador del Aceite de Oliva (Asoliva), Rafael Pico, destacó “como muy buena noticia” el fallo judicial, que estaban esperando. “Ahora vamos a estudiar las solicitudes que pueden hacer los importadores de devolución de los aranceles, incluso con intereses de demora como ya se había anunciado”, afirmó.

El sector exportador analizará además la “estabilidad” de la declaración de ilegalidad para comprobar “si no hay ninguna maniobra para volver a instaurarlos de alguna otra forma”. Para Pico, “la desaparición de aranceles es muy conveniente para el consumo de aceite de oliva en EE.UU.” y resulta “estratégica” porque permite a los ciudadanos estadounidenses adquirir el producto a un coste inferior.

El vino ha pedido cautela ante posibles “procedimientos alternativos”

En el caso del vino, la Confederación Española de Consejos Reguladores Vitivinícolas (CECRV) destacó la decisión del Supremo como una señal “muy positiva” para volver a confiar en que Estados Unidos adopte decisiones “más ajustadas” a las reglas internacionales en el ámbito comercial.

No obstante, la organización mostró “mucha cautela”, ya que la Administración de Trump prevé “procedimientos alternativos” para mantener en vigor los aranceles. Las fuentes consultadas subrayaron que “lo ideal” sería que esa corrección de la política arancelaria se confirmase por parte de la Administración y se consolidase en el tiempo, permitiendo renegociar el actual acuerdo comercial con la Unión Europea.

Estados Unidos es, recordaron, “uno de los principales destinos de los vinos españoles” y un mercado “muy difícil” de sustituir.

Trump contraataca con un nuevo arancel global

La respuesta del presidente estadounidense llegó pocas horas después del dictamen. Antes de firmar la nueva orden ejecutiva, Trump criticó abiertamente la decisión judicial y sostuvo que el Supremo “no anuló los aranceles. Simplemente anuló un uso particular de los aranceles de la IEEPA”.

El mandatario aseguró también que los países que “han estado estafando” a EEUU “durante años están eufóricos” tras el fallo. La nueva orden ejecutiva establece un arancel global del 10%, que, según afirmó, “entrará en vigor casi de inmediato”.

La sucesión de decisiones, primero el revés judicial y después el nuevo gravamen, mantiene la incertidumbre sobre la estabilidad de las relaciones comerciales transatlánticas y sobre el impacto real que finalmente tendrá en dos de los sectores más expuestos del comercio exterior español.

El Gobierno apela a la estabilidad y refuerza la coordinación con Bruselas

El Ministerio de Economía, Comercio y Empresa anunció este viernes que mantiene una coordinación “constante” con la Comisión Europea para evaluar las implicaciones jurídicas y comerciales del fallo del Tribunal Supremo de EE UU y del nuevo arancel global del 10% anunciado por Trump.

El alto tribunal ha rechazado que la Ley de Poderes Económicos de Emergencia Internacional (IEEPA) autorice al presidente estadounidense a imponer los gravámenes, aunque el mandatario ya ha adelantado que recurrirá a otras normas para sostener el nuevo arancel.

Fuentes del departamento que dirige Carlos Cuerpo subrayaron que “las empresas a ambos lados del Atlántico necesitan un entorno de estabilidad, certidumbre y previsibilidad” y defendieron que España, junto al resto de Estados miembros, apuesta por “la reducción de barreras” y por “un marco comercial claro y basado en reglas”.

El Ministerio aseguró además que mantendrá activa “una red de apoyo a las empresas” potencialmente afectadas, el Plan de Respuesta y Relanzamiento Comercial, y que continuará “asesorándolas y acompañándolas en todo momento”. Asimismo, trasladó que España cuenta con “una hoja de ruta propia” y reiteró que la Unión Europea debe avanzar en la diversificación de acuerdos comerciales y en el refuerzo del mercado único.