Tan solo hace falta bucear un poco en Internet para darnos cuenta que los precios de las viviendas están por las nubes.
Y es que no es de extrañar. El mercado inmobiliario en España se encuentra en niveles de precios históricos, superando incluso algunos registros de la burbuja de 2007 en muchas zonas.
De acuerdo a los últimos datos de plataformas inmobiliarias, la media nacional se sitúa actualmente entre los 2.350 €/m² y los 2.879 €/m².
Un panorama desolador que deja a millones de españoles ante una problemática social que parece no tener remedio.
Ante ello, es normal que muchos recurran a alternativas para poder vivir con la cartera tranquila. Este es el caso de Juan Carlos y Zaira, quienes con tan solo 35 años, decidieron mudarse de Benidorm a una aldea en Ourense, Galicia.
“Ahí es cuando uno ve lo que se tiene aquí: agua, aire limpio, alimentos… Nos damos cuenta que claramente no tenemos que estar preocupados, sino que son los de la ciudad quienes tienen que estarlo”, confiesa Juan Carlos Pérez, el creador de Aldealista, una plataforma que le da una segunda vida al campo.
Así lo explica a Carlos Moreno, El Pulpo en el programa ‘Poniendo las calles’, de cadena COPE.
“Es hacer visible lo invisible”
Tal y como detalla, en Benidorm, esta pareja vivía en el 24 piso de un edificio. Sin embargo, se sintieron “estrangulados”. “Me escucharon en un podcast, le encontramos casa y hoy están en Galicia. Les ves felices. Pagan ahora la mitad de alquiler en una casa con un huerto en su jardín”, detalla el emprendedor.
Y es que, según afirma, aún existe un estigma social que va persiguiendo a generaciones: “El que se quedaba en el campo era el que fracasaba y el que se marchaba era el que tenía éxito”, sentencia.
Una idea que está cambiando. “Ahora mismo, en las ciudades se triplican las enfermedades de salud mental. El problema es que más del 80% de la gente vive en menos del 20% del territorio”, confiesa el hombre.
Y añade: “En la ciudad, hay gente sin casas. Buscamos vecinos que le den valor a los recursos naturales y que suplan servicios que hoy están faltando”.
Lo cierto es que en España existen pueblos y aldeas rurales que se encuentran en una búsqueda constante de nuevos vecinos para dar una segunda vida a su economía y comercio local. Historias como la de Juan Carlos y Zaira cada vez se repiten más ante una situación que se vuelve casi insostenible: pueblos vacíos mientras en las grandes ciudades se lucha por encontrar una vivienda a buen precio.