Fin a los paquetes libres de impuestos y a la competencia desleal en el comercio electrónico. A partir del 1 de julio de 2026, a cualquier pequeño paquete adquirido en plataformas como Temu, Shein o AliExpress se le aplicará un arancel aduanero temporal de 3 euros, el cual deberá ser abonado por los que hubieran realizado la compra. De esta forma, la Unión Europea acuerda eliminar la exención de impuestos que había ahora mismo para envíos inferiores a 150 euros y obligará a estas plataformas a actuar legalmente como “importadores para las ventas a distancia”.
La UE busca con esta medida frenar la competencia desleal y asegurar así que sea la propia plataforma quien recaude este dinero junto con el IVA, evitando así que los consumidores se encuentren con cobros sorpresa cuando reciban sus pedidos en sus domicilios.
El fin de los cargos sorpresa y más responsabilidad para las plataformas
La normativa forma parte de una histórica reforma de la Unión Aduanera para hacer frente a una realidad insostenible, donde solo en el año 2025, entraron en la UE unos 5.900 millones de artículos de escaso valor en pequeños paquetes enviados directamente a los compradores, de los cuales más del 90% procedían de China.
Hasta ahora, estos paquetes esquivaban los aranceles, lo que generaba una importante desventaja para el comercio minorista tradicional. Con el nuevo acuerdo, se aplicará este cargo fijo de 3 euros como una solución temporal para igualar las condiciones de competencia, hasta que el futuro Centro de Datos Aduaneros de la UE esté plenamente operativo en 2028 y se comiencen a aplicar los aranceles normales a estos envíos.
Para los compradores, este cambio supone sobre todo mayor transparencia, ya que al obligar a las plataformas online y a los vendedores de terceros países a asumir la figura de importadores, serán estas empresas las responsables financieras y legales de garantizar que los productos cumplan con la normativa comunitaria.
De igual forma, los consumidores europeos dejarán de ser considerados los importadores de los productos que adquieren y ya no tendrán que lidiar con trámites aduaneros de última hora ni costes ocultos al recibir sus paquetes. Además, si las empresas de comercio electrónico incumplen estas normas, se enfrentarán a duras sanciones, pues Europa podrá imponerles multas de entre el 1 % y el 6 % del valor total de las mercancías que hayan importado a la UE en los últimos 12 meses, e incluso suspender su estatus de operador y bloquear sus operaciones.
Como complemento al arancel de 3 euros, la reforma también contempla que, a más tardar el 1 de noviembre de 2026, se introduzca una nueva “tasa de tramitación” (handling fee) para los pequeños envíos. Esta tasa adicional, cuyo importe exacto determinará la Comisión Europea, servirá para compensar a las autoridades aduaneras por los crecientes costes informáticos y de supervisión que supone revisar esta inmensa cantidad de bienes.