En los últimos años, la protección de las variedades vegetales mediante registros se ha consolidado como una herramienta clave para la innovación en la agricultura europea, pero también como fuente de conflicto entre los grandes obtentores y los productores tradicionales. España, uno de los principales exportadores mundiales de fruta de hueso, ha visto aumentar las disputas por el uso no autorizado de variedades protegidas, un fenómeno que enfrenta hoy en día a agricultores y multinacionales.
Esta vez, ha tenido lugar en Lleida, donde se ha materializado uno de estos enfrentamientos tras la intervención de la Guardia Civil en una plantación de nectarinas de la comarca del Segrià. La operación, centrada en la reproducción y comercialización presuntamente ilícitas de una variedad vegetal protegida, subraya el alcance de una problemática que afecta de lleno al modelo productivo del sector.
Presunto delito contra la propiedad industrial por la producción
La Guardia Civil ha detenido a un agricultor acusado de un presunto delito contra la propiedad industrial por la producción y comercialización ilícitas de la variedad de nectarina protegida ‘nectadiva’, desarrollada y patentada por la empresa francesa ‘Agreo Selections Fruit’, según recoge ‘El Economista’.
La investigación, iniciada en febrero del pasado año y culminada en junio de 2025, se ha saldado con la intervención de unas 5.000 plantas repartidas en tres parcelas, todas ellas cultivadas sin abonar el canon correspondiente ni contar con la autorización de los titulares del derecho.
Según ha informado la Benemérita, la operación arrancó tras detectar indicios de reproducción ilegal en una explotación agrícola del Segrià. Los análisis de ADN realizados a muestras extraídas en la plantación confirmaron la coincidencia genética con la variedad protegida. El proceso, según la investigación, consistía en “reproducir y acondicionar, a través de injertos o inoculaciones, variedades vegetales protegidas sin el consentimiento de los propietarios de esos títulos de protección”.
El agricultor detenido quedó en libertad tras declarar ante la Guardia Civil, en una causa que permanece abierta y que podría ampliarse en caso de detectarse más implicados.
Multas de hasta 288.000 euros
El artículo 274.4 del Código Penal castiga la reproducción y comercialización no autorizada de variedades vegetales sujetas a patente con multas que pueden alcanzar los 288.000 euros y penas de prisión de uno a tres años para los responsables. De hecho, en los últimos años, España ha reforzado los controles sobre el fraude en este ámbito, donde las grandes empresas obtentoras de variedades intensifican la vigilancia y las denuncias ante el aumento de casos.
La protección de nuevas variedades vegetales se ha convertido en una cuestión estratégica para el sector hortofrutícola. Los obtentores advierten de importantes pérdidas económicas derivadas del uso no autorizado, mientras que los sindicatos agrarios denuncian las dificultades para acceder a determinadas variedades debido al elevado coste de las licencias y la concentración del mercado en manos de grandes grupos internacionales.