Repsol ha anunciado que amplía hasta el 3 de mayo los descuentos en carburantes que aplica en toda España, permitiendo a los clientes seguir beneficiándose de ahorros de hasta 40 céntimos por litro en función de los productos energéticos contratados. La medida, que se dirige tanto a particulares como a transportistas, se mantendrá en más de 3.300 estaciones de servicio y responde al actual contexto de subida de precios del petróleo.
Para acceder a estas bonificaciones, que se vienen aplicando en las gasolineras Repsol desde finales de marzo, los usuarios deberán utilizar Waylet, la aplicación de pago y fidelización de la compañía, que permite acumular descuentos en función del consumo energético. Este sistema integra distintos servicios, como carburante, electricidad o movilidad, y condiciona el nivel de ahorro al grado de vinculación del cliente.
La prórroga mantiene sin cambios las condiciones ya establecidas a finales de marzo, en un escenario marcado por la volatilidad del mercado internacional y el encarecimiento de la gasolina y el gasóleo. Según la compañía, el objetivo es facilitar los desplazamientos y reducir el impacto del coste del combustible en los hogares.
El precio de la gasolina y el diésel vuelve a subir pese a las medidas fiscales
En paralelo, el mercado de carburantes sigue reflejando esta presión alcista. En plena segunda fase de la operación salida de Semana Santa, el precio de la gasolina y el diésel registra nuevos incrementos este miércoles, en un contexto en el que las medidas fiscales adoptadas por el Gobierno, como la reducción del IVA, no están logrando contener completamente la subida en los surtidores.
Esta evolución de los precios coincide con un aumento de la demanda ligado a los desplazamientos habituales de estas fechas, lo que intensifica el impacto en los consumidores.
Refuerzo para transportistas y autónomos
En paralelo, Repsol mantiene el apoyo al sector profesional. Los transportistas y autónomos que utilicen la tarjeta Solred seguirán contando con un descuento adicional de 5 céntimos por litro, que se suma a las bonificaciones habituales.
Este incentivo se dirige a un colectivo especialmente expuesto a las variaciones del precio del carburante, debido a su peso en los costes operativos.