La UE dice se acabó y pide a los Gobiernos bajar al mínimo los impuestos de la luz para aliviar la factura de las familias

Bruselas propone un paquete energético y una rebaja fiscal que podría ahorrar hasta 200 euros al año por hogar.

Teresa Ribera, vicepresidenta de Transición Limpia, Justa y Competitiva de la Comisión Europea |Europa Press
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La Comisión Europea ha presentado este martes un paquete de medidas destinado a abaratar el coste de la energía en la Unión Europea, en plena crisis energética agravada por la guerra en Irán.

Entre las iniciativas más inmediatas, la UE ha pedido a los Estados miembros que reduzcan los impuestos y cargos que gravan la electricidad hasta el mínimo permitido por la legislación europea. Una decisión que, según los cálculos de Bruselas, podría rebajar la factura eléctrica de los hogares en torno a un 14%, que serían unos 200 euros de ahorro al año, según ‘El Economista’.

El plan de Bruselas para abaratar la energía en los países de la UE

La propuesta, que forma parte del denominado ‘Citizens Energy Package’, es un conjunto de medidas con el que la Comisión pretende contener el impacto de los altos precios energéticos sobre los hogares y las empresas y, al mismo tiempo, acelerar la transformación del sistema energético europeo. Asimismo, Bruselas reconoce que el coste de la luz y del gas sigue siendo una de las principales preocupaciones para los ciudadanos y un factor que afecta a la competitividad de la economía europea.

El plan se apoya en una estrategia de inversiones de gran escala, ya que Europa necesitará movilizar 691.000 millones de euros en redes eléctricas y energías renovables240.000 millones adicionales en energía nuclear para modernizar su sistema energético y garantizar un suministro estable y asequible en los próximos años.

De hecho, uno de los elementos centrales del paquete es la intervención sobre la fiscalidad energética. La UE recuerda que los impuestos y recargos representan aproximadamente una cuarta parte del precio final de la electricidad para los hogares, lo que deja cierto margen para que los gobiernos actúen sin necesidad de modificar el diseño del mercado eléctrico europeo. 

Por ello, Bruselas recomienda aprovechar la flexibilidad de la directiva europea de fiscalidad energética para reducir los impuestos y el IVA aplicados a la electricidad hasta los niveles mínimos permitidos.

Además, el Ejecutivo comunitario plantea que los Estados miembros valoren exenciones o tipos cero para determinados consumidores, como familias vulnerables o sectores económicos especialmente expuestos a los costes energéticos, con el objetivo de mitigar el impacto social del encarecimiento de la energía.

Reformar los costes del sistema eléctrico

El paquete también aborda los costes asociados a las redes eléctricas. Los peajes destinados a financiar el transporte y la distribución de electricidad pueden representar entre un cuarto y un tercio del precio final de la factura, por lo que Bruselas propone revisar su diseño para hacerlos más eficientes. 

Además, entre las medidas planteadas, también figuran incentivos para fomentar el consumo flexible, la generación distribuida y el desarrollo de comunidades energéticas que produzcan y utilicen electricidad cerca del punto de consumo, reduciendo así la necesidad de nuevas infraestructuras.

Impulso al autoconsumo y el papel activo de los consumidores

En esa misma línea, la Comisión quiere reforzar el papel activo de los ciudadanos en el sistema energético, y por ello considera que el autoconsumo y las comunidades energéticas pueden convertirse en una pieza clave de la transición. Así, millones de hogares europeos podrían producir su propia energía renovable antes de 2030, lo que permitiría ahorrar entre 260 y 550 euros anuales por vivienda y entre 440 y 930 euros para las comunidades energéticas.

Otra de las propuestas pretende mejorar el funcionamiento del mercado minorista. Bruselas plantea nuevas normas para aumentar la transparencia de las tarifas y facilitar la movilidad de los consumidores entre comercializadoras. Entre otras medidas, propone que los ciudadanos puedan cambiar de proveedor eléctrico en un plazo de 24 horas.

Del mismo modo, los proveedores energéticos deberán informar periódicamente a sus clientes sobre la tarifa más barata disponible según su perfil de consumo, una iniciativa que la Comisión estima que podría generar un ahorro medio adicional de 152 euros anuales.

El paquete se enmarca en una agenda energética más amplia de la Unión Europea que incluye iniciativas como el ‘Clean Industrial Deal’ o el plan europeo de energía asequible. Con este conjunto de políticas, Bruselas pretende impulsar un modelo energético basado en electricidad más barata, mayor despliegue de renovables y una participación más activa de los ciudadanos en el sistema.

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