Australia del Sur ha demostrado que apostar por el sol y el viento necesariamente se traduce en electricidad más cara. Los datos del último trimestre de 2025, recogidos por el operador del mercado eléctrico australiano (AEMO), muestran justo lo contrario, es decir, que el precio mayorista de la electricidad en el Estado cayó “casi un tercio” respecto al mismo periodo del año anterior y fue, además, el más bajo del país, empatado con otra región del mercado nacional.
El precio de la luz se sitúo en los 37 dólares australianos por megavatio hora (MWh) en el cuarto trimestre, frente a los 104 del trimestre anterior, según la nota del Gobierno estatal basada en el informe de AEMO. En términos interanuales, ese descenso equivale a una caída del 30% frente al cierre de 2024. “La combinación de más renovables y menos volatilidad” es la explicación que se repite en el diagnóstico oficial.
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Un precio de la luz casi gratuito y con valores negativos
Hay otro dato que ayuda a entender por qué el precio se desplomó y es que la electricidad llegó a ser gratuita, o incluso a tener precios negativos, durante una parte muy significativa del tiempo. AEMO sitúa a Australia del Sur como la región con más episodios de precios negativos del mercado nacional con un 48,4% de los intervalos del trimestre. El mecanismo es sencillo, pues cuando la producción renovable es muy alta y la demanda no acompaña, la oferta supera al consumo y el precio se hunde.
Ahora bien, hay un matiz a tener en cuenta y es que no es lo mismo ni se traduce igual la factura de la luz con el precio del mercado mayorista que al que hace referencia esta estadística. En Australia, como en Europa y España, el recibo final incluye costes de redes, distribución y otros cargos que no se mueven al mismo ritmo que el mercado diario (en España lo podemos ver con el precio del OMIE, que hace referencia al mercado mayorista, y el que da Red Eléctrica, que ya lleva aplicado impuestos). Varias compañías del sector han explicado que esa bajada puede tardar en notarse en los hogares, precisamente porque el peso de las redes y los contratos a plazo amortigua los cambios.
Aun así, el caso de Australia del Sur es relevante por dos razones. La primera es que el abaratamiento llega en un contexto de transformación acelerada del sistema: el propio AEMO constata que, en el conjunto del mercado nacional, las renovables (incluido el almacenamiento) superaron el 50% del mix trimestral por primera vez en el último cuarto de 2025. La segunda es que la caída de precios coincide con un salto de la tecnología que hace de “colchón” cuando el viento y el sol no cuadran con el reloj de la demanda, es decir, las baterías.
El papel de las baterías como almacenamiento
Ese papel de las baterías aparece también en el informe, ya que el operador describe cómo, con récord de producción solar distribuida, el sistema se enfrenta a momentos de “mínima carga” en los que hay que gestionar el exceso de generación para mantener la red en estado seguro. En varias jornadas del trimestre, explica AEMO, se recurrió a baterías a gran escala para aportar margen operativo y estabilidad.
La infraestructura no es solo almacenamiento. Australia del Sur acaba de sumar potencia eólica de gran tamaño, como el parque Goyder South, inaugurado por Neoen con 412 megavatios y 75 aerogeneradores. La compañía lo presenta como un empujón decisivo para el objetivo del Estado de alcanzar el 100% de electricidad renovable “neta” en los próximos años. Según su comunicado, la instalación producirá en torno a 1,5 teravatios hora al año.
En paralelo, el cambio también se ha colado en los tejados. Australia del Sur es uno de los territorios con más penetración de autoconsumo del país: “la mitad de los hogares” ya tiene paneles solares, según el seguimiento del sector recogido por medios especializados. Es un detalle menos vistoso que un parque eólico, pero clave para entender el nuevo paisaje eléctrico: cada tejado que produce durante el día, reduce la demanda de la red y empuja el precio a la baja en las horas solares.
En el plano político, el Gobierno del Estado ha intentado convertir las cifras en un mensaje directo a sus críticos. En la nota difundida el 29 de enero, el ministro Tom Koutsantonis defendió que el informe “muestra inequívocamente” que más renovables y menos volatilidad crean “el entorno” para precios mayoristas más bajos, y añadió que espera que el descenso “se traslade” a las facturas.