Alertan de una fuga de inversiones por las nuevas regulaciones europeas sobre el tabaco y el agua

El aumento de costes por las nuevas regulaciones abre el debate en Bruselas sobre el impacto en la industria y la inversión.

Ursula von der Leyen, presidenta de la Comisión Europea |EFE
Fecha de actualización:

La Unión Europea se enfrenta a la posible salida de inversiones ante el impacto de las nuevas regulaciones en sectores clave como el farmacéutico y el del tabaco. En Bruselas, tanto gobiernos como representantes de la industria empiezan a cuestionar si es el momento adecuado para endurecer normas que incrementan los costes empresariales, especialmente en plena crisis derivada de la guerra en Irán, lo que podría empujar a algunas compañías a trasladarse a países con menos exigencias regulatorias.

El ministro de Sanidad de Grecia, Adonis Georgiadis, ha expresado esta preocupación al posicionarse en dos temas clave en la agenda europea: la directiva de aguas residuales y la futura revisión de la normativa sobre productos del tabaco.

La normativa del agua pone en alerta a la industria farmacéutica

Uno de los principales puntos de conflicto es la nueva directiva europea sobre aguas residuales, que obligará a las empresas farmacéuticas y cosméticas a asumir al menos el 80% de los costes de eliminación de contaminantes en las fases avanzadas del tratamiento del agua.

Georgiadis ha sido especialmente contundente al advertir de sus posibles consecuencias. Según afirmó en una entrevista para Euractiv, si la norma se aplica tal y como está planteada, “no quedará ni una sola planta de producción farmacéutica en Europa”, lo que podría traducirse en problemas de suministro de medicamentos.

El ministro griego asegura que está trabajando junto a otros países para lograr que la medida se retrase, al considerar que su impacto económico podría ser inasumible para el sector. La propuesta ya ha provocado una fuerte reacción en la industria y ha generado divisiones dentro de la propia Comisión Europea.

El tabaco vuelve a situarse en el centro del debate regulatorio

Al mismo tiempo, el Gobierno griego también ha entrado en el debate sobre la revisión de la directiva de productos del tabaco, especialmente en lo relativo a alternativas como los cigarrillos electrónicos, el tabaco calentado o las bolsas de nicotina. Georgiadis ha defendido que cualquier decisión debe apoyarse en criterios científicos y no ideológicos, mostrando su rechazo a una regulación precipitada que no tenga en cuenta sus posibles efectos sobre la industria.

A este debate se ha sumado recientemente nuevas voces en la Unión Europea. Desde Suecia, uno de los países con menos fumadores, advierten de los riesgos de endurecer las normas sin tener en cuenta las estrategias que han ayudado a reducir el consumo. La eurodiputada sueca Jessica Polfjärd ha pedido a la Comisión Europea que no limite el acceso a alternativas a la nicotina consideradas menos perjudiciales, como las bolsitas de nicotina o los productos sin humo, en la próxima revisión de la normativa.

Polfjärd destaca que el modelo aplicado en Suecia ha sido clave para reducir el tabaquismo, situando la tasa de fumadores en niveles cercanos al umbral considerado “libre de humo” del 5%, una de las tasas más bajas de Europa.

El Dr. Delon Human, líder de Suecia Libre de Humo, afirma en declaraciones recogidas por Clearing the Air, que “el modelo sueco de reducción de daños ha contribuido a reducir las tasas de tabaquismo al nivel más bajo de Europa y ha producido los niveles más bajos de enfermedades relacionadas con el tabaco del continente”.

Sin embargo, el posible endurecimiento de las normas europeas, como las regulaciones extremas contra los productos alternativos al tabaco, preocupa al sector. Advierten de que estas medidas podrían dificultar que los fumadores cambien a alternativas menos dañinas e incluso empujar a algunos consumidores hacia mercados no regulados.

La presión regulatoria pone en riesgo la competitividad de Europa

Ambos frentes reflejan una preocupación creciente en la UE relacionada con el impacto que tienen todas estas regulaciones sobre la competitividad. El encarecimiento de la energía, la incertidumbre internacional y la presión sobre sectores industriales estratégicos han reactivado el debate sobre hasta qué punto Europa puede seguir aprobando normas que aumenten los costes empresariales sin perjudicar a su tejido productivo.

Desde el ámbito económico se advierte de que medidas como la nueva normativa de aguas residuales o unas reglas más estrictas sobre el tabaco podrían llevar a empresas a trasladar su actividad fuera de Europa, hacia países con menos regulación.

El debate conecta directamente con las advertencias lanzadas en los últimos meses sobre la pérdida de competitividad de la economía europea. Informes como el impulsado por Mario Draghi señalan que el exceso de regulación, si no se acompaña de políticas que favorezcan la inversión y la innovación, puede agravar la salida de capital y producción fuera de la Unión Europea.

Otras noticias interesantes

Lo más leído

Últimas noticias