A José Carlos ya no le salen las cuentas. “En unas horas, el fertilizante subió 100 euros la tonelada, ahora cuesta 120 euros al día arar un tractor. Es un disparate gordo”, confiesa ante los micrófonos de Telemadrid.
Como muchos agricultores, vive pendiente del precio del gasoil que, en apenas unas semanas, ha subido lo suficiente como para desbaratar su presupuesto. El 17 de febrero el litro costaba 0,93 €, el 3 de marzo pasó a 0,96 € y, tres días más tarde, ya estaba a 1,40 €. Una subida de 44 céntimos por litro en menos de tres semanas.
Mientras tanto, las cosechas no esperan. “Tenemos la cebada preciosa, pero ahora necesita nitrógeno y el fertilizante se ha disparado”, explica. El jueves habrá una nueva tractorada: tres columnas de protesta que recorrerán las carreteras para visibilizar que en el campo la crisis de los combustibles se nota antes que en ningún otro sitio.
El gasoil, en escalada por el conflicto en Irán
El impacto no se limita al campo. Según el Boletín Petrolero de la Unión Europea, el precio medio del diésel en España subió un 1,26% entre el 26 de febrero y el 5 de marzo, situándose en 1.441 €/l, el nivel más alto desde diciembre. La gasolina hizo lo propio, con un 1% más hasta los 1.486€/l. Aunque nuestro país sigue por debajo de los medios de la zona euro, los expertos advierten de que esa brecha podría cerrarse pronto.
El detonante de esta subida está en la guerra en Irán, que ha disparado la inseguridad en el mercado internacional del petróleo. Para los operadores españoles, el coste del combustible ya ha aumentado entre 25 y 30 céntimos por litro. Algunos consumidores lo han notado rápidamente: entre el inicio del conflicto y una semana después, las gasolineras han subido precios unos 20 céntimos de media.
“Cuando el petróleo sube, el precio del surtidor lo hace como un cohete; cuando baja, el ajuste llega a cámara lenta”, resume Marcos Moure, presidente del Grupo Moure. Su previsión es clara: los precios seguirán subiendo durante marzo con incrementos diarios de entre ocho y diez céntimos por litro si no mejora la situación internacional.
Y es que esta escalada deja huella. Llenar un depósito medio de diésel cuesta ahora casi 79,25€ y uno de gasolina 81,73€. Una carga extra que no solo afecta al conductor urbano, sino que, sobre todo, a los agricultores como José que dependen de sus tractores para trabajar día tras día.